Hablar de ciencia en tiempos electorales

La aparente falta de interés y comprensión de los candidatos en materia de ciencia y tecnología preocupa tanto como la poca relevancia que los ciudadanos dan al tema

C-T | 

Dr. Mayer R. Cabrera Flores, Creta Cota Cota/COLABORACIÓN*
mayer.cabrera@cetys.mx
creta.c5@gmail.com | Ensenada, B. C.

México vive momentos importantes, tan cruciales que definirán su rumbo al menos por los siguientes seis años.

En este escenario, resulta esencial que más allá de euforias partidistas y decisiones basadas en la fe, lo que debería prevalecer es el análisis, la reflexión y la razón.

En este sentido, la atención que prestamos a las propuestas y discursos de los diferentes candidatos tendría que constituir la principal herramienta ciudadana para la toma de una decisión informada; mientras que la profundidad y claridad con la que cada plataforma política aborda las problemáticas nacionales y propone soluciones, es el insumo de dichas decisiones.

De esta forma, y considerando que el conocimiento es piedra angular de la sociedad contemporánea, la premisa natural sería que las problemáticas asociadas con la actividad científico-tecnológica fueran un estandarte político de cada uno de los candidatos.

Propuestas pobres
Esta premisa dista tristemente de la realidad. Lo que destaca en el discurso de cada candidato y en sus propuestas políticas plasmadas en el tercer debate, es la superficialidad y carencia de visión a futuro con la que se aborda el tema, así como la definición de estrategias poco concretas.

Si bien es cierto que durante el debate se pronunciaron algunos puntos de interés para el desarrollo de la ciencia en México, como es el incrementar la inversión en ciencia y tecnología, el evitar la fuga de cerebros y el fortalecer los sistemas nacionales relacionados con el desarrollo científico-tecnológico y de innovación; predominaron las propuestas tecnológicamente deterministas, las cuales en palabras de Martín Bonfil “evidenciaron la estrechez de la cultura científica de los candidatos, confundiendo desarrollo científico con desarrollo tecnológico, y el desarrollo tecnológico con la simple dotación de dispositivos”.

Así, durante el debate se escucharon promesas sobre reducir la brecha digital mediante la distribución de gadgets e internet gratuito, utilizar la huella digital como mecanismo universal de acceso a los servicios gubernamentales, y tecnificar el gobierno, la educación y hasta la seguridad, entre otros; reduciendo así las propuestas para estimular el desarrollo científico-tecnológico del país, a simples estrategias de consumo tecnológico.

Análisis de la Anuies
No obstante y a manera de premonición, en abril del presente año el sector académico, liderado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Asociación de Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies), realizó un ejercicio de análisis de las propuestas oficiales de los candidatos sobre los principales desafíos de la nación, incluyendo el tema de ciencia y tecnología, para a partir de ello, emitir una serie de recomendaciones que buscan convertirse en una agenda que guíe la política científico-tecnológica del país durante los siguientes seis años.

Como parte de este ejercicio los académicos destacaron la forma breve, implícita y tangencial en la cual los candidatos presidenciales han incluido el tema de ciencia y tecnología como parte de sus propuestas de campaña, por lo que observan la necesidad de integrar un consejo interdisciplinario de expertos académicos, que apoyen la toma de decisiones del candidato electo, tal y como ocurre con los mandatarios de diversos países.

Desinterés ciudadano
Aunque resulte difícil de creer, esta aparente falta de interés y de entendimiento de la problemática científico-tecnológica por parte de los candidatos no es el aspecto más grave que experimenta México en materia de ciencia y tecnología.

Lo verdaderamente preocupante es la poca relevancia que los propios ciudadanos damos al tema y, por ende, la nula exigencia que ejercemos sobre nuestros candidatos para que elaboren propuestas mucho más robustas que las que presentan en este momento.

Es decir, en un contexto en donde la ciencia no forma parte de la cultura nacional, la demanda ciudadana sobre temas de ciencia y tecnología es mínima, y por ende las propuestas políticas sobre el tema, tenderán a ser pobres y simplistas.

*Mayer Cabrera es profesor-investigador del Posgrado en Administración y Negocios, y del Instituto de Innovación, Emprendimiento y Cambio Social de Cetys Universidad. Creta Cota Cota es alumna de sexto semestre de la Licenciatura en Administración de Mercadotecnia de Cetys Universidad.

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