Nuestra querida Ensenada y su gobierno

Por Heberto J. Peterson Legrand

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Está en la conciencia de la gran mayoría de los ensenadenses muy claro que la presente administración recibió un gobierno excesivamente endeudado por no decir quebrado, y cómo cualquier negocio si no obtienes más ingresos de lo que gastas los presupuestos de ingresos y de egresos están desequilibrados.

Dos administraciones que le antecedieron y sobre todo la última dejaron muy mal sabor de boca a los ciudadanos de ésta sociedad cuya indignación se hizo sentir pero los responsables de ello están tranquilos porque un sistema corrupto les ha cubierto la espalda.

Una administración como la actual no tiene una varita mágica y por arte de magia habrá de resolver los muchos problemas con los que se encontró.

Lógicamente tendrá que obtener ingresos a través del alza de algún impuesto como el predial y gestionará la captación de ingresos en otras instancias a nivel estatal o federal aplicándose en éste caso el principio de la subsidiaridad que nos dice que la instancia mayor deberá ayudar a la instancia menor con carácter subsidiario y por un tiempo determinado hasta que esta sea autosuficiente.

No menciono los problemas porque no conozco sus entrañas, más imagino que dentro de las medidas que se estarán tomando está el de la austeridad y la aplicación correcta de recursos y transparencia de las operaciones.

Imagino la frustración que se ha de sentir cuando los programas-presupuestos no se pueden llevar a cabo por falta de recursos, sensación de impotencia que no se le desea a nadie. Aquí hablo del bien intencionado, del que no roba y ha tenido la intención de hacer lo mejor por su comunidad.

He leído en la prensa sobre el problema de la basura que si bien existe no se vale usar como instrumento de politiquería.

Sin embargo no he leído o escuchado sobre la pavimentación que de varias o muchas arterias de Ensenada se ha hecho, ya sea por obtención de recursos o por labor de gestión del Presidente Marco Antonio Novelo Osuna y su Cabildo que me parece, sin ser yo un experto, reconocerlo en un acto de justicia.

En cuanto a la personalidad del Presidente lo he visto en distintos eventos sociales o cívicos y su trato hacia los ciudadanos de todas las clases sociales ha sido la de un caballero que tiene gestos de amabilidad para todos aunque a veces por dentro cargue con el peso y la preocupación de no poder hacer más.

La primera dama ha dirigido el DIF positivamente y su trato ha sido amable y generoso, de hecho el DIF es la cara amable de todo gobierno. Yo insisto que sociedad y gobierno deben juntos trabajar para buscar soluciones a los problemas que nos aquejan y no quedarnos sólo con la queja.

Sé que habrá quien critique mi artículo, me vale, mis respetos hacia aquel que dada su preparación presente soluciones.

Eso sí, el gobierno debe estar atento a lo que expresa la sociedad y estar siempre abierto a dialogar y no cerrarse, no enconcharse.

Ensenada siempre o casi siempre ha sido la olvidada de los gobiernos estatales y federales, últimamente sobre todo. Ojalá y nos cambie la suerte.
 

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