martes, 25 de septiembre de 2018
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Las obras del Renacimiento

Por José Carrillo Cedillo*

De este movimiento cultural se distinguen Paolo Ucello, Donatello y Filippo Brunelleschi, entre muchos más

El hombre es la medida de todas las cosas. Una consigna concisa que resume el carácter del humanismo florentino.

En la edad media predominó una mística hacia Dios. En el humanismo partiendo de las premisas de Dante y Giotto, el hombre asumió una responsabilidad, un papel en la historia y la sociedad.  Esto arrancó del filósofo griego Protágoras (490-420 a. C.), quien ubicó al ser humano como eje central de la vida, por lo que prosiguió a mantener lo religioso fuera de la discusión filosófica y llevó hacia el análisis de la conducta humana.

La evolución de las artes figurativas es el reflejo de un movimiento amplio de pensamiento que abarca toda la esfera social; en las aulas de las universidades pero también en palacio, donde artistas y literatos emprenden una de las trasformaciones más profundas y perdurables de la historia de la civilización.

El termino Renacimiento indica un deseo de resucitar la civilización antigua, el mundo grecorromano como sinónimo de progreso para la comunidad. No es rara la comparación entre la Atenas de Pericles y la Florencia de Lorenzo El Magnífico. Iniciaron Filippo Brunelleschi en arquitectura y Donatello en escultura. En 1436 León Battista Alberti escribió un tratado en el que  dice: “tiene en sí la pintura una fuerza divina, no sólo la que se atribuye a la amistad, que hace a los ausentes estar presentes, sino aún más, pues los muertos hace siglos parecen estar casi vivos”.

La hazaña de Cristóbal Colón demostró que se buscaba sin temor la aventura del descubrimiento.

Ese mismo año, 1492, se dieron otros importantes acontecimientos: el triunfo de los reyes católicos sobre los moros y la muerte prematura de Lorenzo El Magnífico.

Las grandes luces dirigidas merecidamente a algunos geniales artistas impiden ver a otros con un genio diferente y que también aportaron su trabajo a la historia del arte. La lista es muy larga y no pretendo citar a todos, generalmente son conocidos por los especialistas y desconocidos por el gran público.

 

Donatello

Donato de Niccoló de Betto Bardi se formó junto a Lorenzo Ghibertit y basó su estilo escultórico en la fuerza emocional. Hizo esculturas de mármol para la catedral de Florencia.

Viajó a Roma a estudiar las esculturas clásicas y regresó a Florencia para iniciar una obra conocida como Cantoria para la catedral. Más adelante mandó a fundir en bronce su obra más famosa: el David (no confundir con la de Miguel Ángel que es más grande y es de mármol).

En 1440 viajó a Parma con un encargo de una estatua ecuestre de Gattamelata de tamaño natural de gran fuerza y realizó relieves en mármol, calificadas como magistrales. Regresó a Florencia en 1454 donde realizó sus obras de mayor fuerza emocional Judith y Holofernes, y la sublime María Magdalena, en madera.

 

Paolo  

Paolo de Domo se formó en el taller de Lorenzo Ghiberti, aunque él fue pintor y se le reconoce como el más ferviente impulsor del secreto más secreto por el que muchos artistas de toda Europa viajaban a Florencia a conocer el maravilloso arte de la perspectiva. En su obra maestra La batalla de San Romano, muestra los extremos de su dominio de la perspectiva con lo que llevó a la sensación de profundidad. Vasari, lo presenta como un fanático de la perspectiva a la que considera su amante más dulce.

 

Florencia

La cúpula de la iglesia Santa María del Fiore es el monumento símbolo del primer renacimiento.

Filippo Brunelleschi levantó una estructura enorme pero esbelta interpretando la estructura que proyectó un siglo antes Arnolfo di Cambio con una sección ligeramente ojival que obtiene gracias a una solución técnica revolucionaria.

Junto a Brunelleschi estaba Donatello. Desde sus primeras estatuas monumentales optó por personajes concretos, fuertes y cargados de simbolismo. Masaccio muy joven, cambió en esos días el sentido de la pintura renunciando al clásico fondo dorado de estilo gótico  que había imperado toda la edad media. Artistas como Fra Angélico, Paolo Uccello y Fillippo Lipi desarrollaron los hallazgos de Masaccio.

Los escritos de Piero della Francesca proporcionaron la demostración geométrica y la normativa científica de la perspectiva. Botticelli pintó una especie de edad de oro. La prédica del dominico Girolamo Savonarola (siglo XV), ejerció gran influencia en la vida espiritual y política en Florencia, con la expulsión de Pedro de Médici, la prematura muerte de Lorenzo El Magnífico; la proclamación de la república y el trágico epílogo de excomunión y ajusticiamiento del fraile en la Plaza de la Señoría el 23 de mayo de 1498, todos estos eventos influyeron en la transición de la edad media al renacimiento.

Cuando pude realizar mi sueño de conocer Florencia me percaté de que la gran mayoría de los turistas buscan  la grandiosa obra del David de Miguel Ángel con justa razón. Es una obra maravillosa, pero se pierden de otras obras en la misma ciudad. Lo comprobé cuando al borde del llanto por la emoción, estaba yo solo frente a las puertas del baptisterio, esa luminosa mañana.

 

El baptisterio de Florencia

El baptisterio de San Juan de Florencia, ubicado a un costado de la catedral o Duomo, cuya construcción es atribuida a Giovanni Villeri en el siglo XIV, es famoso por sus tres conjuntos de puertas de bronce. La puerta norte hecha por Pisano tiene 28 paneles, 20 representan escenas bíblicas del Nuevo Testamento y las 8 restantes representan a los cuatro evangelistas: San  Ambrosio, San Gerónimo, San Gregorio y San Agustín.

Ahí se bautizaron todos los nacidos en Florencia hasta el siglo XIX, ello sólo demuestra la importancia de ese lugar para ellos.

En 1401 fueron convocados los escultores a un concurso para hacer las puertas norte del baptisterio.

Al concurso se presentaron verdaderas luminarias de ese momento y los jueces deben de haber sudado la gota gorda para dilucidar al ganador. El triunfador fue Lorenzo Ghibertti y otro de los participantes, Fillippo Brunelleschi al saber el dictamen, decidió irse a estudiar arquitectura a Roma y volvió a la escultura esporádicamente.

Lorenzo en su taller tenía dos ayudantes que en sí mismos brillaron con luz propia. Donatello y Paolo Uccello, se sabe que intervinieron en el trabajo, por el estilo sobrio de Donatello y la perspectiva genial que aparece en algunos de los paneles, obra de Uccello, quien era el más grande exponente de la perspectiva en ese momento. La obra les llevo 27 años de genial trabajo.

 

Las copias

Después de la inundación de Florencia, en 1966, las autoridades decidieron salvaguardar las puertas originales y se procedió a hacer las copias. Los paneles originales fueron restaurados y se conservan en el Museo dell’Opera del Duomo que se encuentra en las inmediaciones.

Trabajaron 15 personas de tiempo completo y se realizó tras 6 meses de estudio, 4 años de trabajo, 350 horas de cincel para cada uno de los 28 paneles; tres y media toneladas de bronce, 15 toneladas de material refractario, 140 kilos de cera y una tonelada de silicón.

Una vez terminadas las copias, fueron enviadas a  París para someterlas  al “dorado” por el método galvánico y no el método de mercurio que ya está prohibido en Italia por su alta toxicidad.

El pintor Giorgio Vasari en el siglo XV, una vez terminadas las puertas escribió que desde el punto de vista estético era la obra más perfecta que se hubiera hecho hasta esa fecha. Miguel Ángel regresó a Florencia y cuando las vio quedo maravillado y las designó con el nombre que se utiliza hasta la fecha “Las puertas del paraíso”. 

 

Frase:

“En la edad media predominó una mística hacia Dios. En el humanismo partiendo de las premisas de Dante y Giotto, el hombre asumió una responsabilidad, un papel en la historia y la sociedad.  Esto arrancó del filósofo griego Protágoras (490-420 a. C.), quien ubicó al ser humano como eje central de la vida, por lo que prosiguió a mantener lo religioso fuera de la discusión filosófica y llevó hacia el análisis de la conducta humana”.

Frase:

“En la edad media predominó una mística hacia Dios. En el humanismo partiendo de las premisas de Dante y Giotto, el hombre asumió una responsabilidad, un papel en la historia y la sociedad.  Esto arrancó del filósofo griego Protágoras (490-420 a. C.), quien ubicó al ser humano como eje central de la vida, por lo que prosiguió a mantener lo religioso fuera de la discusión filosófica y llevó hacia el análisis de la conducta humana”.

 

Frase:

“La evolución de las artes figurativas es el reflejo de un movimiento amplio de pensamiento que abarca toda la esfera social; en las aulas de las universidades pero también en palacio, donde artistas y literatos emprenden una de las trasformaciones más profundas y perdurables de la historia de la civilización”.

 

 

*Artista Plástico y docente con más de 50 años de trayectoria.

 

 

  

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