LA COMEDIA POLÍTICA

Ahued necesita un doctor

Por Dan T.
viernes, 3 de noviembre de 2017 · 00:00

Agencia Reforma/Ciudad de México

Le dice la maestra a sus alumnos:
-Niños, de tarea mañana deben traer al salón de clases algo relacionado con la medicina y una explicación por parte de quien lo usa.

Al día siguiente todos los niños estaban listos para exponer ante sus compañeros lo que habían llevado. Dijo la maestra:
-Empiezas tú, Juanita. ¿Qué trajiste?
-Unas curitas, maestra. Mi mamá siempre tiene suficiente en el botiquín.
-¿Y qué te dijo?
-Me dijo que sirven para atender heridas leves, como pequeñas cortaduras o raspones.
-Muy bien. ¿Y tú qué trajiste, Rodrigo?
-Yo traje la compresa que usa mi papá todas las noches para su dolor de espalda.
-¿Y qué te dijo tu papá?
-Que el calor le provoca alivio, ya que desinflama el músculo que está adolorido.
-Perfecto. ¿Y tú, Pepito, qué trajiste?
-Yo traje el tanque de oxígeno que usa mi abuelito.
-Muy bien, Pepito. A ver, niños, un aplauso para su compañerito que vino cargando eso desde su casa y se ve que está bastante pesado. ¿Y qué te dijo tu abuelito, Pepito?
-Me dijo: “No te lo lleves, hijo de la…, no te lo lleves que siento que me ahogo”.

El que también necesita un tanque pero para oxigenar las neuronas es Armando Ahued, el secretario de Salud de la Ciudad de México. Por alguna extraña y misteriosa razón, al funcionario capitalino se le metió hace algunos meses la idea de que podría ser candidato al gobierno local. Es decir, convertirse en el sucesor de Miguel Mancera.

A Ahued se le subieron los humos en cuanto vio que el programa “Médico en tu casa” comenzaba a hacerse popular, no tanto porque sea bueno, sino porque el propio Mancera decidió promocionarlo como si se tratara de la segunda venida del Señor.

Y como bien decía San Agustín: están viendo que el niño es risueño y encima le hacen cosquillas. A Ahued que casi no le gustan los reflectores, que le rechoca ser el centro del escenario y que odia ser una de las figuras más conocidas del gobierno, de pronto comenzó a creer -o le hicieron creer- que podría convertirse en una opción competitiva para ganar por el PRD la jefatura de gobierno. La realidad es que por Ahued no votan ni sus primos, y hasta en las reuniones familiares pierde el volado.

Con eso de que Claudia Sheinbaum nomás no levanta, a ver si no resulta que Andrés Manuel López Obrador se lleva a Morena a Armando Ahued.

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