DE NIÑOS Y OTROS ENREDOS

Cargando o arrejolando al bebé

Por Dr. Enrique Sicardi Aragón*
jueves, 11 de octubre de 2018 · 00:00
Desde que como especie nos aventuramos a bajar del árbol, dicho paso nos obligó a caminar erguidos a fin de tener mejor control del entorno, esto ocasionó que la capacidad pélvica disminuyera, por lo tanto, los embarazos fueron más cortos, obteniendo niños más inmaduros. Solo unos cuantos de los miles de mamíferos nacemos inmaduros, siendo totalmente dependientes de los brazos y cuidados maternos, y eso para la especie humana fue lo que marcó el gran cambio evolutivo; tardamos un año en lograr ser autónomos, ese año está destinado para aprender y qué mejor que en brazos y alimentados con leche materna.

Durante toda la historia del hombre, los críos han sido portados en brazos por sus padres con el uso de rebozos u otros cargadores, pero a finales del siglo XIX se inventó el “cochecito” y este se adoptó para la reina Victoria y su corte y se impuso rápidamente en los círculos de la alta sociedad. La relación madre-hijo se empezó a tornar distante. Contratar a personal para el cuidado de los niños era símbolo de prosperidad y el cochecito pronto se convirtió en símbolo de bienestar, dejando la costumbre de portar al bebé en brazos para las clases pobres y paulatinamente esta natural y benéfica práctica fue cayendo en desuso.

En 1970, el biólogo Bernhard Hassenstein retoma la noción de “criatura portada” de los mamíferos, basándose en los reflejos de agarre con pies y manos, lo que le permite al crío, aferrarse a su madre. El ser humano forma parte de los “portados” pasivos, esto quiere decir que los recién nacidos no son capaces de sostenerse solos sino que dependen del apoyo de la madre. Otras características de los portados son los órganos sensoriales inmaduros y una inestable regulación de la temperatura. Concluye Bernhard Hassenstein que los “portados” constituyen un tipo propio, con necesidades específicas, acordes a su especie. Necesitan la cercanía inmediata de la madre así como el calor y el contacto corporal para seguir madurando y obtener un óptimo desarrollo. Al cargar al bebé en brazos, se satisfacen todas esas necesidades, dotándole del sentimiento de seguridad e incubando su autoestima.

El rebozo, tradicionalmente mexicano, actualmente en desuso como recurso de porteo ha visto su trasformación en objeto decorativo, como prenda de vestir, para imagen de recato u otros usos, ahora nos regresa con nombre europeo llamado “Fular” y se nos oferta como un novedoso artilugio para portar a los niños en brazos.

La introducción del fular tiene ya varios años, el cual ahora es promovido en algunos grupos culturales y usado por algunas madres. Hoy ya no es visto a la mujer que carga a su bebé como de una clase desfavorecida, ahora es sinónimo de una madre o padre ocupado en el bienestar de su hijo. El portar al bebé con fular tiene muchos beneficios no sólo para el menor, la madre funciona mejor a manos libres y puede proteger mejor a su hijo, pero resulta paradójico que en nuestra sociedad ensenadense, es relativamente raro ver a madres o padres con bebés en brazos (no es privativo para las mamás, inclusive los abuelos u otros lo pueden portear), la inmensa mayoría, batallando y sufriendo lesiones ortopédicas con los famosísimos “portabebés”, los cuales únicamente deberían usarse para el viaje en el automóvil, en este sentido son 100% seguros y confiables. Y no es por falta de promoción, me consta que, en especial una persona bien certificada y entrenada (Norma Oliva) ha dado cursos, mantiene una promoción constante, ha habilitado una escuela (Danza con bebé Baja California Oficial-Ensenada) y no veo lo que quisiera ver: niños en brazos de sus padres.

En otras ciudades más cosmopolitas los cursos de porteo están teniendo buena aceptación, ¿por qué en Ensenada esto no está sucediendo? ¿Faltará promoción, desarrollo, o será que nuestra población es más escéptica? no lo sé, lo que sé es que con esta breve información usted pueda ayudarse a decidir si quiere ¡cargar o arrejolar a su bebé!

* Médico Pediatra. Represente APROLAM en Baja California

sicardi53@gmail.com

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