DE NIÑOS Y OTROS ENREDOS

La ciudad que dejaremos a nuestros hijos

Por Dr. Enrique Sicardi Aragón*
jueves, 22 de noviembre de 2018 · 00:00

Somos un grupo de amigos ensenadenses, oriundos y adoptivos, que nos ha unido un mismo perfil conductual; aunque de diversas disciplinas profesionales, pero con un objetivo primordial: conocer viajando nuestra bellísima península bajacaliforniana.

A los lugares que visitamos nos impulsa mantener la conservación del entorno, dejar algo positivo de nosotros en aquellos lugares visitados, en especial a sus pobladores. No está por demás mencionar que muchos de los lugares visitados carecen, inclusive, de lo más primordial, por lo que además de dejar parte de nuestro equipaje, procuramos llegar con víveres y otros insumos de alta necesidad para ellos y de difícil adquisición por esos lejanos lugares.

La satisfacción que recibimos de dar “un poco de ayuda” para con aquellos, no se compara con la satisfacción de conocer el entorno y maravillarnos de la gran riqueza natural que nos envuelve y regala a los que nos atrevemos a transitar la Baja California. Obvio decir que el trato que recibimos de los lugareños, es altamente cordial y nos ha servido para gestar nuevas y sinceras amistades.

En este pasado puente visitamos La Paz, Baja California Sur y sus alrededores, de igual manera quedamos maravillados por los lugares visitados: paradisíacas playas con aguas límpidas y tranquilas, arenas blancas y ausentes de basura.

Muy en especial nos impresionó La Paz, una ciudad con una población de poco más de 300 mil habitantes, altamente urbanizada, todas las calles perfectamente identificadas y en muchas esquinas, inclusive con dobles placas (antiguas y modernas), amplias banquetas, todas con rampas para discapacitados, sin vendedores ambulantes. No vimos perros callejeros, indigentes, ni limosneros, tampoco basura en las calles ni en las playas. Muchos basureros para orgánicos e inorgánicos, muchos de los primeros vacíos y los segundos, en ocasiones rebosantes, lo que habla de que el lugareño se ha acostumbrado a separar la basura.

Estas y otras características no sólo las vimos en los sitios turísticos, visitamos también los mercados municipales y otras zonas populares e identificamos las mismas cualidades referidas, tanto en unos como en otros sitios. Amplias avenidas y calles ausentes de baches, bien iluminadas y lo mejor: ausencia de basura fuera de las casas, lo que habla de un buen servicio recolector de basura.

Con estas y muchas otras cosas más nos acogió La Paz, Baja California Sur. Esto brevemente referido nos dejó cierto escozor e incomodidad y ¿por qué no decirlo? decepción y coraje. ¿Por qué los ensenadenses no podemos gozar de los mismos privilegios? somos gente trabajadora, cumplida, comprometidos con nuestro entorno. No estamos culpando al actual Gobierno, sabemos que es herencia de los que les han precedido, no es un partido, son todos, unos en el poder, otros en contubernio. Los que están o han estado en su gestión, se preocupan sólo por su momento, no ven a futuro, eso ha sido, casi, una característica general.

Los pobladores también tenemos que ver, no luchan por el cambio, la mayoría se conforma con quejarse, eso es pusilánime. ¿De qué me sirve mantener limpia mi casa si no barro el frente y si lo hago, la basura no pasa? Pocas personas se unen y forman su junta de vecinos y no hay forma de obligar a los que no colaboran. Por cada uno que cumplimos con las obligaciones ciudadanas (impuestos predial, vehicular y otros) ¿cuántos las evaden?

Alguien podrá preguntarme ¿Qué tiene que ver esta columna con salud?, pues mucho, la salud ambiental y emocional, el evitar fauna nociva y muy en especial les pregunto ¿esto merecemos?, ¿nuestros hijos merecen lo que les estamos heredando?

Muy probablemente no viviré para ver el cambio, sin embargo, continuaré manifestándome y en especial trabajando, por lo menos quiero ver limpio y digno mi entorno.

*Médico pediatra representante de Aprolam en BC

sicardi53@gmail.com
 

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