LA BUFADORA

El papá de la inclusión fronteriza…

Por El Mosquito
miércoles, 05 de diciembre de 2018 · 00:00

El segundo fenómeno visto en las redes sociales, entre ensenadenses, fue la paternidad de la inclusión de nuestro municipio como zona fronteriza.

¿Quién o qué fue el factor que determinó al presidente, casi en el último segundo -literal, porque lo hizo después de la toma de protesta, en el discurso del zócalo y dentro de los 100 puntos que comprometió ante el pueblo de México- para darle respiro a los ensenadenses?

La discusión, alguna por vana y en otros casos sin sentido, no es ocasión de repetirla. Mejor, si el lector está de acuerdo, veamos los hechos y concluyamos con la camisa de fuerza de la objetividad.

Los primeros que prendieron la alerta fueron los miembros y presidente del Consejo Coordinador Empresarial que preside Jorge Cortés. A ello siguió una intensa agenda de comisionados del CCEE con los enlaces del gobierno entrante en Ensenada y en el Estado, Jesús Ruiz Uribe y Jaime Bonilla Valdez. ¿Alguien vio a Pedro Romero Torres Torrija, el llamado artífice de las zonas libres con López Obrador? nunca se supo, pero no lo dude el lector. Sobre todo para decirle que si a él se le ocurrió este esquema, se le fue la onda con eso de los 25 kilómetros, porque nos dejó afuera.

Protagonistas de las gestiones
Sin embargo, cada quien desde su organización, los líderes buscaron concientizar a la población, dirigentes y exdirigentes, todos sin excepción y ojalá que por tantos, no los omitamos, junto a Jorge Cortés Ríos, Sergio Torres Martínez, Marco Antonio Estudillo Bernal, Ricardo Ríos Angulo, Victor Celis Dueñas, Nathalie Badan Dangon, Álvaro Ptacnik Novoa, Fernando Pérez Castro, Jorge Alberto Menchaca Sinencio, Salvador García Valdez, Héctor Uraga Peralta, José Jaime Parada Ampudia, Alejandro Jara Soria, Jorge M. Valdés Miranda, Alfonso Rosiñol De Vecchi, Martín Gutierrez García, Carlos García-Travesí, Javier Barraza Salazar, Orlando Fabiel López Acosta, Carlos Ibarra Aguiar, Héctor Fabián Contreras Luengas, Marco Issac Navarro Steck, Gustavo Rodríguez Cabrales, Gustavo Javier Morachis Vargas, Octavio Sánchez Ramonetti, Nicolás Saad Andrés y Rafael Ramírez López.

Pero, luego fue una comisión empresarial, sin necesariamente pertenecer a cámaras, los que participaron de reuniones de análisis y gestión, justo con el senador Jaime Bonilla. Ellos fueron Benito Sarmiento, Salvador Garcia, Willie Hedrick, Jorge Valdez, Santiago Cossío, Rigoberto Solorio, Luis Guevara, Andrés Martínez, Sergio Loperena, el ingeniero Javier Barraza, Pedro Montejo, Jorge Cortez y Juan Arellano.

Firmas y medios
En la sociedad, los hubo intensos. Mario Zepeda merece un capítulo aparte porque además de lo propio que hizo en las redes, reunió -con equipo, amigos y recursos propios- 12 mil firmas de apoyo a la inclusión de las cuales cuatro mil le fueron entregadas personalmente a López Obrador. Héctor Moreno Neri, abogado con presencia en organismos colegiados y militante de Morena, no tuvo empacho en señalar que la exclusión de Ensenada era simple y llanamente un gravísimo error. Militancia critica la de Moreno Neri. Señalar el error, es ley universal, tiene más valor que aplaudir el acierto.

De los medios, El Vigía por supuesto, la plataforma En la Mira TV de Roberto Burgos, Rada Noticias de Nelly Alfaro entre otros colegas que en sus muros, columnas o personales, se sumaron a la causa.

El gobernador Francisco Vega, en el marco de una reunión de gobernadores en la Conago, lo expuso al entonces presidente electo, Andrés Manuel López Obrador; el alcalde Marco Antonio Novelo tardó en subirse al tren de las demandas ciudadanas pero lo hizo y bien, usó el alcance político de su hermano Gerardo, senador suplente, y acudió a la Cámara alta; los regidores se pusieron la camiseta de Ensenada y encabezados por la fracción priista del Cabildo, Bertha Martínez, Samuel Albestrain y Rosita Guzmán, hicieron su posicionamiento y gestión con los legisladores priistas en las dos cámaras; los diputados locales Alejandro Arregui, Rocío López y Claudia Agatón, convocaron a exhortos e hicieron gestiones; los diputados federales Lizbeth Mata, y (con mucha operación política, al grado que trajo a la muy influyente fracción del Partido del Trabajo (PT) en el Congreso Federal), Armando Reyes Ledezma, y finalmente las Senadoras, Alejandra León y Gina Cruz.

Por el gobierno entrante, en las cámaras también intercedió el presidente del Senado, Martí Batres y sus iguales, Alejandra León y Gina Cruz, de PT/Morena y PAN respectivamente. No hay que regatearle, a nadie, su grano de arena, pequeño, mediano, grande. La lectura es que Ensenada fue la causa y la moraleja la unidad.

El gran ausente de esta lucha, créalo o no, fue el pueblo. La sociedad ensenadense que trabaja, estudia y planea su vida, no estuvo en la causa ni en la lucha por su ciudad y municipio. Ni en manifestaciones convocadas ni en solicitudes virales, ni en Facebook ni en change.org

Lo que hubo fue de activistas y algunos ensenadenses enterados del acontecer.

Si esta hubiese sido una lucha de “la mafia del poder”, la pierden. El gobierno entrante reconoció -gracias a la intermediación de sus enlaces con el presidente-, que efectivamente era un error dejar fuera del nuevo esquema fiscal a Ensenada. Esa es la verdadera razón por la que Ensenada es hoy parte del estado para bien o para mal, como zona fronteriza.
 

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