DE NIÑOS Y OTROS ENREDOS

La importancia del contacto piel a piel

Por Dr. Enrique Sicardi Aragón
jueves, 8 de febrero de 2018 · 00:00
¿A qué persona no le gustan las caricias y que lo apapachen unas manos tiernas, suaves y afectivas? Habrá personas que digan que no lo disfrutan, en esos poquísimos casos tendríamos que investigar en su infancia y aun antes, qué pudo haberles pasado. Contamos con CINCO órganos de los sentidos y el más amplio de todos ellos es la piel, en la cual reside el tacto. Todo nuestro cuerpo está diseñado para sentir, desde la punta de los cabellos hasta las uñas (anexos de la piel). Si para un adulto es grato el contacto piel a piel ¿cuánto más no será para un recién nacido? y más aún si de ese cuerpo que lo cobija y protege, emanará su alimento.

Corría 1978, en Bogotá Colombia el neonatólogo Edgar Rey Sanabria, ante una alta mortalidad de niños prematuros y con escasez de recursos, basado en principios arriba expuestos, llevó aquellos prematuros al regazo de sus madres, logrando excelentes resultados en la supervivencia de esos que tenían limitadas sus expectativas de vida. Así nació el Método Madre Canguro (MMC).

Dos años después el Dr. Nils Bergman, especialista en neurociencia perinatal y durante una actividad misional en Zimbabwe, y ante las mismas disyuntivas del Dr. Edgar Rey, implementó el MMC con mismos resultados, por lo que llevó a su hospital base en Sudáfrica dicho método y a partir del año 2000, todos los hospitales que atienden niños prematuros en Sudáfrica, son manejados con MMC, lo que significó un ahorro en muchos sentidos para su sistema de salud y gran beneficio para madres y niños.

En 2005 el Dr. Adolfo Gómez Papi en su hospital de Tarragona, demostró con el MMC que la estancia de recién nacidos prematuros o enfermos se reducía drásticamente, así como el uso de fármacos durante el mismo, que los padres tenían más seguridad a la hora de cuidar a sus bebés tras el alta, cuando ellos mismos eran parte del método dentro de la UCI Neonatal. Logrando en casa que la lactancia materna fuera más fácil, satisfactoria y por periodos más largos, si se respeta al máximo, la unidad madre-bebé desde el nacimiento, el promover el contacto piel con piel ininterrumpidamente al nacer el bebé. Es una larga lista de beneficios para todos los implicados a corto, medio y largo plazo. Años más tarde Gómez Papi publica su libro intitulado El Poder de las Caricias, donde aboga por los vínculos afectivos e instintivos de los padres con los hijos. El contacto piel con piel, alargar la lactancia lo máximo posible o coger en brazos a los bebés cuando lo soliciten (el embracilamiento es MITO), son imprescindibles para el desarrollo emocional y social de los hijos.

Se ha insistido mucho en los beneficios de la leche materna, pero la gente no quiere entender, ahora tendremos que hablar de LOS RIESGOS DE LA LACTANCIA ARTIFICIAL. En ese mismo tenor, también gritaremos de los riesgos al recién nacido sin contacto piel a piel con su madre como son: mala regulación de la temperatura corporal, interrupción del vínculo y falta de apego con su madre, alteraciones del ritmo cardiaco y respiratorio, estrés, ansiedad, llanto excesivo, mayor pérdida de peso, alteraciones del ritmo del sueño, desorientación, los cuales se pueden interpretar como hambre, sed, dolor o patología y algo muy importante: sensación de soledad. Y más aún; aquellos niños con patologías al nacer que son privados de su único y verdadero vínculo en los momentos más críticos de su vida.

Hoy es una realidad en casi todo el mundo que los niños al nacer se les pegan de inmediato al pecho materno y en medida de lo posible no se les separe ¿por qué en Ensenada esto, casi no sucede?

* Médico Pediatra. Represente APROLAM en Baja California

sicardi53@gmail.com

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