LUCES DE LA BAHÍA

¿Semana Santa?

Por Juan Zamora Hernández
sábado, 31 de marzo de 2018 · 00:00

La Semana Santa se nombra así, según el rito católico, porque se recuerda la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Se supone que como consecuencia de la pasión, estos días son para recapacitar, reconciliar, meditar y abstenerse de actos contrarios a la moral cristiana, y guardar la debida conducta para no cometer pecados capitales que ofendan la religión cristiana.

Bueno, esto es lo que se debería de hacer, pero resulta que no es así, y ahora es para tomar vacaciones, descansar del trabajo y del aburrimiento y pasársela lo mejor posible, olvidándose de la religión, de la moral y de todo lo que signifique restricciones al comportamiento individual de cada persona.

Pero no nada más sirve ahora para descansar, sino que muchos jóvenes de ambos sexos no conocen ni saben nada de moral, y mucho menos de religión, y se dedican a gozar de la vida sin importarles en absoluto para qué es o por qué es la Semana Santa; sólo saben que tienen días de asueto y en los que van a gozar de libertad y descanso.

Y así vemos que en todos los centros turísticos junto al mar, en las playas, en los hoteles y en los antros y lupanares, se llevan a cabo verdaderas orgías y bacanales, principalmente realizados por turistas que nos llegan de diferentes partes del mundo, y que aquí en nuestro país dada la libertad que existe dan rienda suelta a sus instintos de libertinaje y degradación, que no pueden hacer en sus países de origen.

En la Riviera Maya, por ejemplo, se hacen concursos de belleza con bikinis diminutos que no dejan nada a la imaginación, pues se han dado casos que en lugar de traje de baño para las jovencitas, lo que usan son listones que apenas cubren sus partes más íntimas, y si no me cree dese una vuelta por algunos hoteles de lujo de Cancún, y podrá ver esta clase de concursos al natural y en vivo.

Y como nosotros los mexicanos somos amantes de todo lo exótico extranjero, pues hay vamos ya sea como participantes o simples “mirones”, y asistimos a estas fiestas que llevan a cabo, por ejemplo los “springbrakes” cada año.

Y hasta aquí la paramos para no seguir con esta época, en la que cada quien la interpreta y la vive según sus creencias, su educación, su religión o sus costumbres.

Con esto me despido deseándoles a todos mis amigos y amigas que disfruten de estos días de descanso de acuerdo a como piensen y actúen.

Hasta la próxima D.M.

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