DESDE EL VIGÍA

Alto a la delincuencia

Por Editorial El Vigía
viernes, 9 de marzo de 2018 · 00:00

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), exigió que se ponga un alto a la delincuencia, porque México no puede ser rehén del crimen organizado ni presa de la inacción de las instituciones.

El presidente del CCE, Juan Pablo Castañón, se refirió en particular a los actos cometidos por el crimen organizado en Michoacán la semana pasada.

“La anarquía con la que la semana pasada el crimen organizado en Michoacán robó e incendió vehículos para bloquear vías de comunicación; la impunidad con la que hoy esos delincuentes están en las calles; así como la indolencia con la que han actuado las autoridades son inaceptables”, denunció.

Además, añadió que a la violencia vivida en ese estado se suma a las decenas de homicidios de presidentes municipales, candidatos o aspirantes a un puesto de elección popular en todo el país.

“México no puede ser rehén del crimen organizado ni presa de inacción de las instituciones”, subrayó.

El líder empresarial aseveró que dichos acontecimientos son un intento de los delincuentes para apoderarse del espacio público y la toma de decisiones que sólo compete a los ciudadanos.

“Es necesario que se tomen medidas ejemplares y expeditas para poner un alto a la delincuencia que sigue creciendo. En 2018, tuvimos el enero con más homicidios desde que se tiene registro. El robo a autotransporte creció 85 por ciento en 2017, con respecto al año anterior; y, en general, en dos de cada tres estados se cometen más delitos que antes”, señaló.

Añadió que la delincuencia no es el único desafío para el Estado de derecho y refirió protestas por encima de la ley ocasionan pérdidas millonarias a las empresas.

Por su parte, activistas urgieron a que el enfoque de la seguridad pública en el país debe reorientarse hacia acciones más eficaces basadas en una verdadera política de Estado que trascienda periodos de gobierno.

María Elena Morera, de Causa en Común, criticó que cada cambio de gobierno implique deshacer el trabajo de quien se va y “destrozar” a las instituciones, en vez de apostar por una política de Estado.

Comentarios