DE NIÑOS Y OTROS ENREDOS

Dejó un legado

Por Dr. Enrique Sicardi Aragón*
jueves, 12 de julio de 2018 · 00:00

El sábado 7 de julio falleció Guadalupe Valdez Carpio a la edad de 60 años, posterior a un largo proceso de insuficiencia renal de más de 8 años y secundario a diabetes mellitus, la cual le fue diagnosticada a los 30 años de edad. Su trabajo fue arduo e incansable pero muy grato, ya que su objetivo fue educar para favorecer al menos culpable y al más inocente: los niños.

En el lugar donde se desarrolló profesionalmente, el Hospital General de Ensenada, fue la encargada de formar e impulsar hace ya más de 20 años, la Clínica de Lactancia Materna en dicha institución, trabajo por demás dificultoso, cuando nadie en Baja California hacía nada por rescatar tan preciado recurso, a ella ya le importaba, cuando nadie creía, ella ya luchaba, cuando nadie lo apreciaba, ella ya lo recogía y lo ofrecía para ellos, los recién nacidos, los más necesitados del llamado oro líquido: la leche materna. Acudía con las madres de los niños enfermos, les platicaba, les orientaba y les enseñaba a extraer el calostro, todo lo hacía con amor, dedicación, empeño, esperando solamente el beneficio para ellos: los bebés y sus mamás.

“La necesidad es la madre de la invención”
Al estar en contacto con bebés sanos y enfermos y percatarse de sus necesidades y con todo el apoyo de sus compañeras, amigas y colegas, forman la Clínica de Estimulación Temprana, para ayudar a esos pequeños que tuvieron la desdicha de tener secuelas neurológicas discapacitantes y apoyar a sus padres cuando veían derrumbarse sus expectativas futuras, ella supo brindarles estímulo y confianza y con ella tomaron fuerza, cuando otros profesionales les presentaban un futuro poco promisorio. Muchos fueron los beneficiados, no solo niños, también sus familias y con todo ese bagaje de conocimiento adquirido lo usó para educar a varias generaciones de profesionales, los cuales rotaron con ella o les impartió clases en UABC, Xochicalco y otras tantas formadoras de enfermería, medicina, trabajo social, psicología.

Aquellos profesionales que tuvieron la oportunidad de enriquecerse con su conocimiento y entusiasmo, hoy continuarán su legado, muchos no tuvimos la fortuna de trabajar con ella en dichas instituciones, sin embargo, cuando solicitaron de su ayuda, ella estaba presente, tanto en consultorios como en hospitales privados. En el 2012 fue pensionada por su enfermedad y aun así no dejó de difundir, impulsar, educar a los profesionales que solicitábamos su conocimiento, sin pedir nada y a cambio, nos regalaba con su entusiasmo.

En el 2012 ya con una declarada Insuficiencia Renal Terminal, fue una de los pocos profesionales que acudió al llamado para la Semana Mundial de la Lactancia Materna y en octubre de ese mismo año fue profesora titular en el Curso Avanzado de Apoyo a la Lactancia Materna (CAALMA) en Ensenada y dirigido a profesionales.

Por eso y muchas cosas más, el 17 de mayo de 2017 durante la primera reunión pública del Grupo Pro Lactancia Materna Ensenada, se intituló al grupo con su nombre.

Ella ha dejado un gran legado, formó a muchos profesionales, ayudó a muchísimos pacientes y otros tantos nos entusiasmamos de sus amores. Esas clínicas que ella y sus colegas formaron, merecidamente deberían llevar su nombre. Durante esta próxima Semana Mundial de la Lactancia Materna que se celebrará del 1 al 7 de agosto y cuyo lema es “Lactancia Materna, Fundamento de Vida”, el trabajo de Lupita ha sido fundamento de vida y se inaugurará oficialmente el Primer Lactario del Hospital General de Ensenada; hacemos votos porque se digne con su nombre.

Si hoy, aun viviera Lupita y cada uno le preguntara ¿qué quieres que haga cuando mueras? cada uno sabrá qué le encargaría y sé que a mí me pediría que no flaquera y siguiera luchando en pro de la lactancia materna… ¡así sea!

* Médico Pediatra. Represente APROLAM en Baja California
sicardi53@gmail.com

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