LA OTRA HISTORIA

Sentido común

Por Lucía Garayzar Rodríguez*
miércoles, 05 de septiembre de 2018 · 00:00

“El sentido común es la virtud propia del gobernante” (Aristóteles).

El gran Aristóteles fue el primero en poner sobre la mesa el tema del sentido común. En su libro de Política, profundiza en la virtud del buen ciudadano haciendo una distinción entre el gobernante y el gobernado y expone: “Acostumbramos a decir que el buen gobernante ha de ser honrado y sensato, pero que el ciudadano no tiene que ser sensato”, para luego concluir: “la sensatez es la única virtud propia del que manda...pero del gobernado no es virtud la sensatez sino la opinión verdadera, pues el gobernado es como un fabricante de flautas y el gobernante el flautista que las toca”.

El tener sentido común, es contar con la habilidad de percibir, entender y juzgar situaciones en las que interviene el “común” de la gente y consiguen ser aprobadas por la mayoría, sin necesidad de llevarse a discusión.

Se dice que el sentido común es la inteligencia que desarrolla el ser humano para desempeñarse juiciosa y cuerdamente en las situaciones del diario vivir. De esta explicación se deriva que, para desarrollar el sentido común, son importantes las experiencias de vida de todo individuo.

Amable lector: si el sentido común según Aristóteles, es la virtud propia del gobernante, ¿qué es lo que sucede en las mentes de quienes gobiernan en este tiempo? Tal vez el gran filósofo y maestro se refería a los gobernantes de su época, porque hoy a muchos de aquí, no se les ve ni virtud, ni honradez, ni sensatez alguna.

Tenemos varios trienios y sexenios dirigidos por personajes alejados del sentido común, porque si lo hubieran desarrollado como debe de ser, no estuviéramos enterados de todo lo que son capaces de hacer, llámese baquetonada o sinverguenzada, es la misma cosa.

El sentido común está ahí, no se puede comprar ni es materia de estudio. Se requiere agilidad, lógica y ganas para resolver los problemas. Lamentablemente el ensayo y error de tantos años no ha sido suficiente.

¿O no tienen sentido común, o no lo quieren tener?

* La autora es profesora

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