LUCES DE LA BAHÍA

Instituto Nacional Electoral

Por Juan Zamora Hernández
sábado, 12 de enero de 2019 · 00:00

En esta semana tuve la oportunidad de visitar el Instituto Nacional Electoral (INE), que se encuentra ubicado a dos o tres cuadras del Hospital General. Un edificio grande de dos pisos con estacionamiento, y en la planta baja es donde se atiende al público de una manera sorprendente por su cortesía y amabilidad, algo completamente diferente a cómo estamos acostumbrados al tratar algún asunto en las oficinas de gobierno federal, estatal o municipal.

Al entrar al edificio por la puerta principal, se encuentra una mesita con su computadora y una persona del sexo femenino atrás, y enfrente la fila de personas que van llegando con sus documentos para renovar o adquirir su credencial de votante. Pero junto a la persona que está sentada recibiendo los documentos hay otra dama que recibe amablemente a todas las personas que considera de la tercera edad para indicarles lo que desean saber, y después de saludarlos y escuchar sus explicaciones ella amablemente les indica un lugar dónde sentarse y los lleva hasta ese asiento para que la persona esté cómoda.

Al resto de los solicitantes, después de recibir sus documentos también con toda formalidad les indican en qué grupo y lugar se pueden sentar para esperar su turno y obtener la atención para adquirir el documento.

Después de un rato de espera, lo llaman a uno por su apellido y lo pasan a otra hilera de diez sillas para sentarlo e indicarle que se tienen que recorrer tan pronto se desocupe la de adelante y se muevan hasta llegar a donde se encuentran las cámaras para tomarles la foto.

Al estar uno frente a la silla donde se encuentra la cámara fotográfica, la persona encargada de la entrevista le indica cómo mirar hacia la cámara para la foto, y después se sienta uno enfrente de la persona que tomará todos sus datos, preguntándole si lo que apuntó o grabó es lo correcto; si uno está de acuerdo le toman las huellas digitales de ambas manos y eso es todo, ahí le dicen cuando regresar por su nueva credencial de votación, y que sirve como identificación oficial para todo requerimiento oficial, civil y comercial.

En resumen es una oficina donde hay orden, disciplina, cortesía y atención, como pocas hay en las oficinas de gobierno. Ojalá así fuera en todas las dependencias oficiales.

Y con esto me despido, esperando que este año, haya paz, tranquilidad y progreso para todos, y principalmente que todos los mexicanos estén unidos, porque parece que hay gente empeñada en insultar a todos los que no piensan como ellos y los insultan con majaderías y leperadas como están acostumbrados a actuar, y conducirse en su vida, creando mayor división entre los mexicanos, cuando es ahora que debemos unirnos en torno al presidente, para que pueda llevar a cabo su plan de trabajo y cumplir con los cincuenta puntos que tiene programados.

Hasta la próxima. D.M.

Comentarios