ANDANZAS ANTROPOLÓGICAS

Los cetáceos en la arqueología de Baja California

Por Andrea Guía Ramírez*
jueves, 24 de octubre de 2019 · 00:00

Las características geográficas de Baja California permitieron el florecimiento de sitios arqueológicos denominados concheros. El nombre deriva de su rasgo principal, la acumulación de conchas de moluscos, como producto de deshecho tras su consumo. Además de las conchas de caracoles y almejas, se suman otros componentes como caparazones y testas de algunos invertebrados, huesos de peces, aves y mamíferos. Sin olvidar las herramientas líticas; esto es, los artefactos fabricados en roca por los habitantes de estos sitios arqueológicos, y que hacen la diferencia entre un conchero natural y uno originado a partir de actividades antropogénicas.

Entre los mamíferos es frecuente recuperar huesos de conejo, liebre, ardilla, algunas ratas de campo, huesos de venado y de mamíferos marinos, de estos últimos se destacan los huesos de lobo marino, nutria y cetáceos. Los cetáceos son un grupo zoológico que incluye a los mamíferos completamente adaptados a la vida acuática, con sus extremidades modificadas para el desplazamiento en este tipo de ecosistemas. Entre éstos se enlistan a las ballenas, las orcas, las belugas, las marsopas, los delfines y otros.

Los restos óseos de cetáceos son elementos recurrentes en los sitios conchero, aunque no suelen ser numerosos; salvo algunas excepciones donde existió una intensificación en la cacería de cetáceos menores, principalmente delfines, como sucede en algunos sitios al sur de la península. Estos se especializaron en la captura, procesamiento y distribución de este tipo de organismos. En el resto de los sitios, y principalmente en aquellos ubicados al norte, se reducen a algunos cuantos elementos de cetáceos menores, como delfines, y cetáceos mayores, como ballenas.

Por las características ecológicas de este grupo, su cacería necesariamente requirió una estrategia de captura. Ya sea a través de una organización social, con apoyo de una innovación tecnológica; o bien, por acciones de carroñeo cuando algún organismo varaba en la playa. Eventos comunes en las costas bajacalifornianas. Y que fueron descritos en relatos etnoshistóricos, donde se menciona que los nativos peninsulares aprovechaban los varamientos de ballenas, las que eran consumidas en pocos días.

Si bien, el uso de estos mamíferos debió ser con fines de alimentación, se ha visto que algunos huesos planos de ballena, como partes del cráneo y costillas, se asocian a contextos mortuorios, algunos modificados y otros más sin trabajo alguno. El hecho de que huesos de ballena fueran usados en los contextos funerarios indica la importancia que debieron tener estos mamíferos entre los grupos nativos de la península, al grado de ser considerados objetos de acompañamiento en el tratamiento mortuorio. Aunque este es un tema que aún necesita ser estudiado a mayor detalle.

Sin embargo, el uso de los cetáceos, y la importancia de los mismos, puede verse plasmada en las numerosas representaciones del arte rupestre, principalmente en los murales del sur de la península, donde imágenes de ballenas dan cuenta de la relación y conocimiento, y quizás de su significancia, de este grupo de mamíferos entre los antiguos pobladores de Baja California. Cuya relación se remonta a los albores de la humanidad.

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*Investigadora del InahBC

ghia.ramirez@gmail.com
 

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