LA VERDAD SEA DICHA

1993-1995. Embestida de la autoridad a los deportistas

Por Tercera parte
miércoles, 20 de noviembre de 2019 · 00:00

Guillermo Hurtado Aviña

El documento conteniendo el Decreto que ya teníamos en nuestras manos, decía que pasaban a los municipios las instalacionespertenecientes al INJUDE, las que no pertenecían al INJUDE pues no, obvio. Esto lo sabía el Gobernador RUFFO y la autoridad municipal, pero se hacían los occisos con la intención de quedarse con todos los campos aunque no le pertenecieran al INJUDE.

Cuando el Procurador Jorge Carpizo inauguró la Delegación de la PGR en Tijuana, al que asistió también el gobernador Ernesto Ruffo, acompañé a ese acto a los muy recordados y queridos abogados Guilebaldo Silva Cota y Raymundo Beltrán Pérez. Al terminar el evento nos topamos con el Neto y me dijo medio en broma. “tú eres el que se anda metiendo a los campos”, no, le respondí, “el que se anda metiendo a los campos eres tú” y nomás se rió.

Ya conocimiento el decreto acudimos ante la autoridad municipal, y le dijimos que habíamos descubierto su juego; en este documento, presidente, se dice que los campos que pasan al gobierno municipal son únicamente los que le pertenecen al INJUDE.

Descubierto su plan, la autoridad tuvo que aceptar que no era correcto lo que pretendían, y manifestó que estaba bien, que solo se quedaría con los que legalmente le correspondían. De esta forma recuperamos los campos Antonio Palacios, José Prieto Soto, Cepillo Salgado, Ernesto Moreno, entre otros, y los peloteros desde entonces han podido jugar despreocupadamente, gracias a la Unión de Ligas Deportivas, A.C.

Sin embargo, el problema no terminaba con eso. El asunto consistía en saber cuáles eran las instalaciones del INJUDE, las que pasaban a la autoridad municipal. Estábamos de acuerdo en que la unidad deportiva de Valle Dorado, sí le pertenecía al INJUDE y por tanto sí era correcto que pasara al dominio de la autoridad municipal, pero ésta alegaba que también la unidad Sullivan le pertenecía con todo lo que estaba dentro, incluido, por supuesto, el campo de fútbol Nueva Ensenada, pretensión con la que no estábamos de acuerdo, pues nunca perteneció a esa unidad deportiva.

Años atrás existió un campo de fútbol ubicado cerca del Antonio Palacios, que se llamaba Ensenada, campo de fútbol Ensenada, al cual en una ocasión se inundó de tal manera que ya no se pudo jugar en él. Por ese motivo, el gobernador Roberto de Lamadrid entregó a los futbolistas un nuevo campo localizado en la calle Diamante, dentro de la unidad Sullivan, entrega que hizo personalmente De Lamadrid y desde entonces se llamó Nuevo Ensenada, acto del cual dio cuenta la prensa.

Por esa simple razón, el campo de fútbol Nuevo Ensenada no pertenecía a esa unidad donada por la Familia Rodríguez Sullivan y por lógica elemental no estaba a cargo del INJUDE, por lo que no podía ser transferido a la autoridad municipal.

Esta situación no la entendía la autoridad estatal ni municipal, o no querían entenderla. Las autoridades estaban furiosas, habían perdido todos los campos deportivos a manos de la Unión de Ligas, por eso pelearían hasta el final quedarse con el campo Nuevo Ensenada.

El pleito era a morir, por eso iniciamos una sesión permanente, dejando una guardia las 24 horas del día para evitar que alguna autoridad, estatal o municipal, pudiera tomar posesión del Nuevo Ensenada. Continuará.
 

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