DESDE HOLANDA

Tradiciones

Por Dianeth Pérez Arreola
miércoles, 20 de noviembre de 2019 · 00:00

Pintarse la cara de negro o solo ponerse algunas manchas. Esa es la cuestión. Año con año el debate sobre la apariencia de los ayudantes del Santa Claus holandés, llamado acá Sinterklaas, enciende pasiones.

Hay quienes pontifican con la palabra “tradición” como si de la redondez de la tierra se tratara; como algo inamovible que no puede ni debe ser cambiado. Así piensan algunos holandeses sobre los “zwarte pieten”, los ayudantes de Sinterklaas.

Los “Pedros negros” han pasado en los últimos años de ser negritos con grandes arracadas doradas y boca pintada de rojo, a ser negritos sin arracadas ni boca roja, a ser de diferentes colores, a tener solo algunas manchas de tizne en la cara.

La televisión holandesa y las grandes ciudades han decidido dejar de presentar a estos personajes como gente de color, y hacerlo como se supone que dice la tradición: manchados del tizne de las chimeneas por donde entran a dejar los regalos para los niños.

La llegada de Sinterklaas es televisada a nivel nacional y como se presente a los “zwarte pieten” es en sí una postura política. Las grandes ciudades han mostrado al personaje con manchas de tizne y se han despedido para siempre de los negritos, pero en las ciudades y pueblos menos diversos han aparecido sin ningún cambio.

Este año, el local donde se reunía el principal colectivo opositor fue atacado por un grupo de defensores de la tradición, con pirotecnia y bates de beisbol. Afortunadamente no pudieron acceder al interior. Entre los defensores de que los ayudantes de Sinterklaas sigan siendo personas de color están hooligans de equipos de futbol -le acaban de cantar canciones de Sinterklaas a un jugador de color del equipo Excelsior, quien salió con lágrimas del campo- y grupos de ultraderecha como Pegida, lo cual fortalece la postura de los críticos, de que esta es una tradición racista.

Lo curioso es que los encendidos debates vienen solo de los adultos. En el año que los ayudantes aparecieron en televisión de varios colores o este año que solo tenían manchas de tizne, los niños han disfrutado igual.

Adaptar las tradiciones a los nuevos tiempos parece mucho pedir para algunos. La ablación femenina es también una tradición, por fortuna en retroceso. El toreo se ha dejado de ver como un arte para verse como maltrato animal. Hay muchas costumbres que ahora, bajo la luz de la moral, la compasión, la salud, los derechos humanos y de los animales han desaparecido o se han adaptado.

Según el diario Volkskrant, que dedica hoy su portada al tema de los “zwarte pieten”, el personaje se ha convertido en un símbolo de la cultura nacional para los holandeses inconformes con la inmigración, pues son los inmigrantes quienes están forzando este cambio de apariencia.

Los incidentes violentos han ido subiendo de intensidad con los años y esta tendencia no parece revertirse. Se ha dejado a los ayuntamientos decidir por ellos mismos cómo celebran la llegada de Sinterklaas, con protestas a favor y en contra en las grandes ciudades. Aquí y en China, lo único constante es el cambio.
 

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