DÍA DEL SEÑOR

Domingo V Tiempo Ordinario Ciclo “C”

Por Padre Carlos Poma Henestrosa
sábado, 09 de febrero de 2019 · 00:00

“Jesús le dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres. Luego llevaron las barcas a tierra y dejándolo todo, lo siguieron” Lc 5, 1 -11

El Evangelio de hoy, nos dice que Dios nos da a todos nosotros una vocación común, (especial) la vocación a la santidad. Colaborar con Dios supone siempre reconocer nuestra imperfección radical y aceptar que sea Dios mismo el verdadero autor de nuestra santidad. El llamado a participar en la misión de Dios viene en las circunstancias ordinarias de la vida. Isaías estaba en el Templo; Pablo en el camino a Damasco; Pedro en su barca. Lo importante no en lo que estaban haciendo, sino en lo que entendieron en el momento del encuentro.

Ante la grandeza de Cristo, Pedro se siente profundamente pecador. Él, experto pescador, no había conseguido pescar nada en toda la noche, pero cuando actúa en nombre de Cristo consigue llenar las redes de peces. El asombro ante la grandeza de Cristo le lleva a Pedro al reconocimiento humilde de su incapacidad personal. Desde este momento, Jesús le dice que en adelante será pescador de hombres.

Aquellos pescadores lograron pescar gracias a la fe que tenían en Jesús. Después de este prodigio, Pedro se siente anonadado, indigno de ser amigo de Jesús de Nazaret. Apártate de mí, le dice, que soy un pecador. Es una reacción lógica y hasta buena. Todo el que comprenda la grandeza de Dios y piense en su propia miseria, ha de sentirse indigno de ser amigo del Señor, incapaz de hacer nada bueno y, mucho menos, de entregarse a su servicio y consagrar la propia vida a su inmenso amor.

Al mirar nuestra condición de pecadores, nos asustamos de la cercanía de Dios, nos sentimos manchados en su presencia. Uno quisiera huir y contemplar de lejos, casi a escondidas, la magnificencia y bondad del Señor.

Sin embargo, Jesús elige a ese pobre pecador que era San Pedro. “No temas”, le dice, desde ahora serás pescador de hombres. Entonces aquel hombre rudo, avezado sólo en barcas y peces, se olvida de sí mismo y, como hizo antes, obedece a la voz de Cristo y se fía plenamente de él. Cuando llegue el momento, echará otra vez sus redes, ahora tejidas de palabras y oraciones, de gozosas renuncias y nuevamente se repetirá el milagro de una pesca milagrosa.

Muchas veces, a lo largo de nuestra vida, también nosotros habremos experimentado la grandeza y la santidad de Dios actuando en nosotros. Si sabemos ser humildes y colaboradores de Dios en la construcción de nuestra propia santidad, no fracasaremos, a pesar de las muchas dificultades por las que tengamos que pasar. Pedro, con todos sus defectos y con todas sus virtudes puede y debe ser un buen ejemplo para nosotros. Desde que sintió la llamada del Señor, estuvo siempre dispuesto a dar y hasta perder su vida al servicio del evangelio.

La iniciativa viene de Dios. Él es quien escoge a sus colaboradores; Él se hace presente en sus vidas a través de experiencias muy hondas que difícilmente pueden ser expresadas con palabras humanas; Él los invita a asumir esta tarea.

Nosotros también somos invitados a escuchar esa misma Palabra. Y así como lo hizo con aquellos pescadores que habían bregado toda la noche sin resultados positivos y que gracias a la energía que les infundió pudieron ver premiados sus esfuerzos, Jesús nos exhorta a no desanimarnos en la búsqueda de las metas que nos proponemos, a confiar en su poder a pesar de las dificultades que encontremos.

Nosotros también venimos cansados; hemos estado bregando toda la noche sin pescar nada. Muchas veces, nuestra oración se hace árida. No estamos seguros de que valga la pena seguir intentando construir un mundo como el que Dios quiere. Sin embargo, Pedro se anima y confiado en la palabra del Señor, se decide. Solamente confiados en la palabra del Señor nos atrevemos a echar nuestras redes para recibir el regalo de su gracia.

Que la gracia de Dios y su llamado siga dando frutos en nosotros, los bendiga hoy, acompañe y proteja siempre

cpomah@yahoo.com

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