AJEDREZ PÚBLICO

Seriales

Por Alfonso Torres Chávez*
sábado, 09 de febrero de 2019 · 00:00

El tema de los asesinos seriales es uno de los que ocupa mayor espacio en medios de comunicación. Si nos ceñimos a la serie de patologías mentales o no que puedan tener estos, se puede hablar de diferencias en el modus operandi de cada asesino. México no ha estado exento de estos personajes, y tenemos el caso de “Goyo” Cárdenas, “El Estrangulador de Mujeres”. A últimas fechas tenemos el caso de Juana Barraza Samperio, “La Mata Viejitas” y que en el mundo de la lucha libre era conocida como “La Dama del Silencio”.

Normalmente los seriales tiene un patrón repetitivo en su modus; es decir, llevan a cabo sus crímenes siguiendo un patrón particular de conducta.

En Estados Unidos, durante la década de los ochenta y parte de los noventa, específicamente en Los Angeles, California, apareció Richard Ramírez, un mexicano que se convirtió en un asesino serial con el apodo de “El Acosador Nocturno”.

Ramírez inspiró programas de televisión y un libro titulado “The nigth stalker”, que es un texto de sumo interés para quienes estudian ciencias forenses o están relacionados por su trabajo con el derecho penal y la criminología.

Los asesinos seriales pueden tener diferentes niveles de psicopatía, lo cual se determina de acuerdo con exámenes especializados.

El estudio de los seriales en México durante mucho tiempo se hizo como en Europa, concretamente en la antigua URSS, donde se siguieron los patrones del FBI con el caso de Andrei Chikatilo -el Carnicero de Rostov- en el que para hacer comparaciones genéticas el banco de datos de la policía soviética era de 25 variables, cuando el del FBI era mayor de 2500.

Es decir, con un banco de datos genéticos tan pequeño fue imposible hacer la comparación, hasta que la policía pidió ayuda a Estados Unidos. Sumado ello, a que el estado soviético se negó a reconocer la existencia de un asesino serial.

A partir del caso de Chilkatilo se modificaron muchos patrones para la investigación de casos que involucran asesinos seriales.

Hemos logrado avances notables en materia científica, y esto ha redituado en el hecho de que las investigaciones logran a veces grandes progresos.

En los próximos años, y sobre todo con la entrada del Nuevo Sistema de Justicia Penal, será común que se pidan dictámenes en materia de criminología y otras ciencias forenses.

La información que aportan es valiosa.

*Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Vizcaya de las Américas, campus Ensenada.
alfonsotorr@gmail.com

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