LA VERDAD SEA DICHA

Con sombrero ajeno

Por Guillermo Hurtado Aviña
martes, 5 de marzo de 2019 · 00:00

Desde hace muchos años los Presidentes Municipales han acostumbrado poner placas con su nombre en obras públicas, sin que les asista ningún derecho para ello por no haberlas construido con su propio dinero, sino con el del ciudadano vía sus impuestos, es decir, han hecho caravana con sombrero ajeno.

En Ensenada son varios los alcaldes que han realizado obras que no le corresponden a una autoridad municipal,  como un estadio y puentes, pero  además, hundiendo en deudas al municipio por no contar  con dinero para ello.

Lo anterior obedece a una razón elemental: no saben cuáles son sus funciones y, lo peor, no les interesa saberlo.

Sin embargo, los últimos presidentes se han dedicado a encontrar la forma de hacer obras que sean capaces de sostener una placa con su nombre, sin que les competa hacerlo, endeudando al municipio o utilizando otras partidas presupuestales. No se animan a pavimentar las calles, ni siquiera a tapar los baches, que sí es su obligación, porque saben que ahí no pueden colocar una placa con su nombre.

Esta forma de actuar era también muy socorrida por funcionarios federales, hasta que el Presidente Miguel de la Madrid Hurtado los paró en seco, mediante un acuerdo publicado en el Diario Oficial el día 5 de abril de 1983.

Unas de las consideraciones expuestas en ese documento, señalan:

“Que entre las tareas encomendadas al Gobierno se encuentra la ejecución de las obras públicas, que están siempre vinculadas a la noción de la vida colectiva. Las cuales son construidas gracias al esfuerzo de todos los mexicanos y, por tanto, deben considerarse como obras del pueblo y para el pueblo, y es a éste a quien corresponde el crédito de su realización”.

“Que en mérito a lo anterior las obras públicas no deben ser aprovechadas para exaltar el culto a la personalidad de quienes actúan en el servicio público, durante el tiempo de su encargo, sino que deben exaltarse los valores nacionales a que se refiere el considerando que antecede”.

“ACUERDO.- Art. 1º. En las placas que se fijan con motivo de la inauguración de las obras públicas que realicen la Administración Pública Federal, centralizada o paraestatal, el Departamento del Distrito Federal y sus entidades, o los Gobiernos locales, cuando se trate de obras llevadas a cabo con recursos federales, no deberán consignarse los nombres del Presidente de la República y de los funcionarios públicos, durante el tiempo de su encargo, ni el de sus cónyuges o parientes hasta el segundo grado”.

 

A partir de esa fecha a ninguna  obra pública realizada con recursos federales, se le puede fijar una placa con el nombre de un funcionario federal durante el tiempo de su encargo; las placas fijadas con anterioridad a ese acuerdo, han sido quitadas.

Resulta indispensable que a nivel Municipal, se expida un acuerdo con el contenido del a que se hace referencia, porque solo de esa manera se les quitará a los Presidentes Municipales la tentación de realizar obras públicas  que no estén dentro de los servicios que deben prestar a la población, gastando dinero que no tienen, por el prurito de que puedan fijar una placa con su nombre a pesar de que no hayan puesto un centavo de su bolsillo.

Los Regidores actuales tienen la oportunidad de hacer algo que realmente valga la pena en beneficio de los ensenadenses, a quienes dicen representar.

Esperamos que  tengan el valor de hacer un pronunciamiento al respecto.

 

 

 

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