AJEDREZ PÚBLICO

Destino o casualidad

Por Alfonso Torres Chávez
sábado, 9 de marzo de 2019 · 00:11

La vida está llena de sorpresas inesperadas. Destino o asunto provocado, lo inesperado de la vida ha inspirado a pintores, escritores, escultores, poetas.

Octavio Paz escribió que la amistad y el amor son sentimientos hermanos. Cuando hacemos un recorrido por la vida humana lo primero que salta a la vista es que los seres humanos no pasamos todo nuestro tiempo a solas.

La soledad es sencillamente un estadio voluntario que puede cambiar de manera repentina.

Las personas especiales aparecen cuando y donde menos se espera.

La vida es una aventura tan compleja que inspira siempre.

Desde luego existen personas que eligen voluntariamente la soledad, y encuentran su propio modo de llegar a lo que Bertrand Russell le dedicó todo un ensayo: La felicidad.

La felicidad puede estar en miles de cosas: desde una taza de café, un amanecer, el habano que nos guste, una puesta de sol, el viento fresco de la mañana.

El simple hecho de abrir los ojos cada día puede volverse un motivo para ser feliz.

A veces la vida nos da una lección larga que -como dijo alguien- dura toda la vida: uno se lleva la vida entera aprendiendo a vivir.

Cuando el destino nos lleva a conocer personas estas pueden ser de todo tipo, hasta que de pronto el horizonte de la vida se abre para llegar a ese espacio, que, además, llega sin que lo estemos buscando.

Sencillamente aparece sin avisar.
Si las cosas fueran de otra forma, la vida perdería el sentido de sorpresa y misterio que ha intrigado a la humanidad desde el principio de los tiempos.

Vivir es una aventura que depende de nosotros mismos modificar como mejor nos parezca.

Desde luego la vida debe tener un orden, pero el tiempo que se distribuye alcanza para todo si lo usamos debidamente.

La inspiración puede estar en cualquier cosa que hacemos. O hasta en las personas que nos rodean, y que pueden llegar a convertirse en un impulso.

La modernidad ha convertido la vida en un proceso mecánico en que la tecnología, como lo predijo George Orwell en su novela 1984, nos invadiría totalmente. Hoy es posible hacer todo con la tecla de una computadora, o con los números de un teléfono celular.

Pero en esencia la vida sigue siendo una aventura que vale la pena vivir.

alfonsotrorr@gmail.com

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