EL GABACHO GACHO

La cortesía

Por Le Roy José Amate Pérez*
miércoles, 24 de abril de 2019 · 00:00
“Gracias” y “por favor” son palabras que siempre van al pedir a un empleado o a cualquiera, que haga algo. “Con su permiso” siempre se utiliza al momento de despedirse en un evento social o de trabajo. Los mexicanos son muy amables y formales en su manera de hablar. Al entrar a una habitación llena de personas, ya sean conocidos o extraños, siempre diríjase a ellos con “buenos días”, “buenas tardes” o “buenas noches”.

Los americanos usualmente entran a una habitación sin decir nada, incluso si ven a sus amigos. Quizá murmuramos un “que tal” u “hola”, pero somos muy informales y los mexicanos perciben esto como falta de amabilidad. Nuestra forma de hablar a menudo nos aparta de lo importante que es esto para los mexicanos.

Además de la educación, ser respetuoso es seguramente una herencia cultural. Un mexicano raramente hablará de su hogar, siempre es “su casa”. La modestia y la humildad son virtudes que se pueden esperar de un mexicano bien educado. Al hablar de alguien que es agradable y noble, los mexicanos se referirán a esa persona como “muy sencilla”.

A las personas de EU se les enseña que presumir un poco no le hace daño a nadie, ya sea que presuman de sí mismos o de otros. Tenemos un dicho,“si no soplas tu trompeta, alguien la confundirá con una escupidera”. En México, si presumes de ti mismo o halagas a la persona con la que hablas es algo vergonzoso. Hay un dicho mexicano que dice “echarle demasiada crema a sus tacos”.

Creo que esta apreciación distinta de las cosas acentúa el hecho de que los gringos son los mejores vendedores del mundo, mientras que los mexicanos son lentos para aceptar las ventas y la mercadotecnia en su cultura. Con frecuencia se requiere la agresividad para cerrar una venta, en tanto que el mexicano le incomoda asumir una postura agresiva.

Otro aspecto de la cortesía el cual confunde a los norteamericanos, es que los mexicanos son proclives a evitar conflictos. A nosotros nos enseñan a ser asertivos para expresar nuestras creencias y lo que queremos o no queremos de otra persona.

El mexicano evita el conflicto o el incomodar a una persona a efectos de que no se pierda la amabilidad. Desde el punto de vista cultural, ser amable es más importante que ser sincero y directo.

Esta diferencia cultural se debe a que los hombres de negocios de los EU creen que han tenido éxito al hacer que un mexicano acepte una propuesta siendo que el mexicano está siendo educado y diciéndole a la persona lo que quiere escuchar.

Cuando una llamada de teléfono no es atendida o una cita no se lleva a cabo, el gringo cree que el mexicano está siendo desconfiado, deshonesto o irresponsable. De hecho, solamente es una forma educada de evitar una confrontación o un rechazo abierto a su oferta, lo que se considera un comportamiento inadecuado.

Usualmente puedo predecir, sin necesidad de una charla, si un extranjero tendrá éxito en la cultura mexicana. Si la persona demuestra ser inflexible, impaciente, dominante o arrogante, habrá problemas. Peor aún, si el cliente prospecto muestra una actitud de superioridad hacia México y tiende a la crítica ¡entonces olvídalo!

En cuanto a cultura y costumbres, puede que México no se ajuste a los gustos de todos y entre más rápido te des cuenta, mejor. Sin embargo, si estás dispuesto a aprender de los mexicanos la civilidad, la recompensa es enorme.

Soy mejor como persona por haber asimilado su cultura y aún tengo mucho por aprender. Siempre seré el joven arrogante y duro de Oakland. Lo que ha cambiado es que modero mi comportamiento con la amabilidad que esta cultura antigua y bella me ha enseñado.

*Productor y locutor de Soul Street, 92.9 FM

leeamate@gmail.com

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