DESDE HOLANDA

Primero de abril

Por Dianeth Pérez Arreola
miércoles, 3 de abril de 2019 · 00:00
Igual que en Estados Unidos, en Holanda el primero de abril equivale al día de los inocentes en México; día de hacer bromas y publicaciones graciosas en los medios.

Mi hija menor me contó que su maestra les dio a todos dos dibujos y les dijo que buscaran las diferencias. Después de quince minutos de tenerlos muy concentrados, les dijo que los dibujos eran idénticos.

La mayor me contó que su maestra les había informado que tenían que pagar mil euros a la escuela; el que pagara más tendría más atención, y si levantaba la mano en clase tendría la oportunidad de contestar antes que sus compañeros. Quién sabe si hoy sea broma y mañana una realidad, pero esta vez nadie lo creyó.

En el mundo de la publicidad, una marca de champú anunció su nuevo producto rizos perfectos para los que tienen pelo en pecho. Una empresa dedicada a la fabricación de remedios naturistas anunció la introducción al mercado de un espray para los oídos para aliviar el problema del “oído selectivo”, algo que afecta sobre todo a “niños y a hombres, y que desespera mucho a las mujeres”.

También se anunció en redes las llantas para borrachos, que no es otra cosa que rueditas laterales para la llanta trasera de la bicicleta y “dogkinis”, los bikinis para perros que prometen ser la tendencia del verano.

Otras bromas fueron la primicia de las pizzas sin orillas, papitas fritas con sabor menta, una tarjeta de regalo con valor de cero euros “para quien ya lo tiene todo”, un gimnasio que contará con la primera “zona-selfie” libre de sudor y un supermercado que, siguiendo los consejos de Marie Kondo, acomodará todo por colores.

Una noticia que sí era en serio fue la realización de un concurso de belleza para vacas en la ciudad de Kampen, donde doce participantes desfilaron por las calles, fueron sometidas al escrutinio de un jurado y Esther 7 resultó la ganadora. “Tomamos en cuenta lo amigable del animal”, dijo el alcalde de la localidad, mientras las imágenes mostraban vacas enojadas, que eran empujadas o frenadas por sus dueños.

Una muy mala broma resultó la publicación de una oferta de trabajo para redacción de noticias en un programa de radio. Quienes enviaron su solicitud, recibieron un mensaje que decía que era una broma y que los invitaban a escuchar el programa.

En lo político, una escuela islámica que estuvo hace poco en el ojo del huracán por sospechas de radicalización, anunció que el político de ultraderecha convertido al islamismo -esto no es broma-, sería el nuevo director interino. Geert Wilders, el conocido xenófobo holandés respondió en Twitter “Cierren esa escuela de odio!”, al creer cierta la noticia, pues fueron varios medios quienes la publicaron creyendo que era verdadera.

Los holandeses no se caracterizan por su sentido del humor, pero este día hacen un esfuerzo. Como dice una publicación en las redes sociales: este es el único día en que la gente analiza con sentido crítico si lo que está publicado es cierto o no.

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