BARÓMETRO POLÍTICO

El gigante asiático

Por Susana Silva Gallardo*
martes, 14 de mayo de 2019 · 00:00
Una de las grandes transformaciones económicas que se dio en el siglo pasado fue el del que ahora representa uno de los gigantes comerciales más poderosos a nivel mundial, China. Con la llegada de Deng Xiaoping al poder en la década de 1970, una serie de reformas económicas empezaron a cambiar el futuro del antes aislacionista país. Lo que décadas después se le conocería como el “milagro chino” consistió en una estrategia con el fin de liberalizar su comercio y abrirse hacia las estructuras comerciales y económicas que empezaban a construirse en el escenario internacional.

Desde la implementación de las Zonas Económicas Especiales hasta la apuesta por el cada vez más pujante mercado tecnológico, China sin duda ha sabido aprovechar sus recursos y los canales comerciales que han resultado en los casi 40 años que han pasado desde la apertura china hacia los mercados mundiales. En pleno 2019, es entonces que el expansionismo comercial de China ha comenzado a preocupar a las demás naciones que integran el escenario internacional.

Desde el occidente europeo hasta el occidente estadounidense, la integración china a la economía internacional y el nivel al que han llegado sus exportaciones a dichos países han sido considerados una amenaza. Aunque algunos expertos pronostican un reblandecimiento de la economía china para lo que queda del 2019, su crecimiento económico anual se posiciona en cifras aproximadas a un 6.2%, a comparación del crecimiento experimentado por Estados Unidos que es tan sólo de un 2.2%.

A pesar del ritmo de crecimiento de la economía china, su PIB respecto al de Estados Unidos es aún bastante más bajo que el de éste último. Mientras que el PIB de los Estados Unidos alcanza casi los 19,39 billones de dólares, el PIB de China tan solo se posiciona en una cifra poco superior a los 12 billones de dólares, 12,24 billones, para ser más exactos.

Si bien las cifras de Estados Unidos demuestran que éste se podría seguir considerando como la principal economía del mundo, sin duda se puede ver que los esfuerzos de la industria china casi pisan los talones de su competidor y socio comercial estadounidense.

Es por eso que las disputas comerciales entre Estados Unidos y China no han cesado, sino que al revés, han incrementado.

El viernes pasado, Trump anunció un incremento en los aranceles impuestos en contra de productos chinos que ingresan al mercado de Estados Unidos, aumentando de un 10% a un 25%. En medio de la negociación comercial que no promete acabar pronto entre estos grandes del comercio internacional, China reconoce que la acción del presidente estadounidense sólo puede empeorar las negociaciones.

En una época donde el proteccionismo y el nacionalismo de los líderes que están al mando de la implementación de las políticas económicas representan una de las grandes amenazas al comercio internacional, la evolución de la guerra comercial entre Estados Unidos y China parece ser el preludio de un caos económico. La guerra a través de aranceles entre ambos países solo pronostica la ralentización de la economía. Aunque sin duda, lo más perjudicial sería la pérdida de certidumbre y confianza que estas acciones puedan generar, lo que en el largo plazo, podría terminar por afectar a los demás países que conforman el escenario internacional.

*Estudiante de Relaciones Internacionales del TEC de MTY campus Guadalajara

susanasilvag96@hotmail.com

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