DESDE EL VIGÍA

Arma de doble filo

Por Editorial El Vigía
martes, 11 de junio de 2019 · 00:00
El presidente Trump “suspendió indefinidamente” su amenaza de aranceles unilaterales a todas las importaciones de Estados Unidos desde México, pero el resultado es más alivio que una victoria política. México aumentará sus esfuerzos de control de migrantes, pero el uso de aranceles para lograr objetivos no comerciales es una mala política que no se detendrá con la inmigración, señaló un editorial del diario The Wall Street Journal.

México desplegará 6 mil miembros de su nueva Guardia Nacional a su porosa frontera sur de 541 millas con Guatemala. Esto complicará los negocios para los traficantes de personas y de drogas que esencialmente controlan la frontera, ya que casi todos los cruces ocurren en unas 150 millas fronterizas en el oeste hacia el Océano Pacífico. Por otra parte, los cárteles también saben cómo sobornar y evitar a los federales.

En consecuencia, México acordó aceptar y retener a más migrantes que buscan asilo en Estados Unidos dentro del país hasta que sus reclamos hayan sido resueltos. Esto significa que ahora podrán deportar a México a la mayoría de las familias centroamericanas que buscan asilo y que ingresan ilegalmente a Estados Unidos.

México había estado aceptando solo hasta 300 personas por día en toda la frontera, pero ahora no habrá otro límite que la capacidad de ambos países para manejar los números, destacó el diario.

El mayor costo es el precedente del uso de aranceles en asuntos no comerciales. La amenaza del 25 por ciento de aranceles para todas las exportaciones mexicanas a Estados Unidos ya no existe, pero las empresas no pueden estar seguras de que no volverán.

La declaración conjunta de Estados Unidos y México dijo que se tomarán “nuevas acciones” si “las medidas adoptadas no tienen los resultados esperados”, independientemente de los resultados no especificados. Trump tuiteó que esto incluye aranceles.

Ahora que Trump está usando los aranceles como un arma de uso múltiple, busque a otros para que jueguen el mismo juego. El peligro es que los futuros Presidentes también vean los aranceles como un remedio diplomático para cualquier cosa que les aflija.

Fuente: Agencia Reforma

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