LA BUFADORA

Esquizofrenia política

Por El Mosquito
jueves, 11 de julio de 2019 · 00:05

En el Partido Revolucionario Institucional (PRI) pasaron de la derrota más espectacular de su historia a la esquizofrenia política. El lector seguro tiene en la memoria el 8% de la preferencia electoral que tuvo en 2018 el tricolor en Baja California, elección que fue un verdadero zapatazo de Morena con la elección presidencial, las dos senadurías y las ocho diputaciones federales en disputa.

Apenas arrancaba la campaña para la elección estatal de 2019 cuando sus cuadros políticos, los que le habían dado vida y vigencia la última década, fueron “señalados” por el más impresentable de todos los candidatos, Enrique Acosta Fregoso, de traicionar la causa revolucionaria. Todavía no se secaba la tinta de los periódicos que daban vuelo a la información, cuando los señalados le toman la palabra y deciden renunciar en masa, de forma escalonada, en todo el estado. La mayoría líderes de las organizaciones más representativas.

El mazazo de la división interna, pésimas campañas y peores candidatos, llevó al PRI a un seis por ciento de la votación estatal y al (des) honrosísimo sexto lugar de las preferencias electorales.

Pero la purga siguió, y mientras había priistas como los que pertenecen a la Confederación Nacional Campesina (CNC) de Ensenada, quienes sí querían continuar siendo parte de las históricas siglas del ex invencible; sin embargo, la paranoia priista insiste en dejar sin miembros al partido, pidiéndoles oficinas y que desocupen el edificio que se localiza en la esquina que forman la calle Enedina González de Fabían y la Avenida López Mateos, en pleno corazón de la mancha urbana de este puerto.

Y en medio de su debacle, casi extinción, los diputados de la minoría en el Congreso local -ahí también están minirepresentados- decide votar la ampliación del periodo constitucional para gobernador del estado. Y para cerrar, el tribunal electoral decide regresar a sus filas a una priista recién expulsada.

En esa identidad perdida, brújula sin orden y filosofía de escritorio, ahora piden la expulsión de todos los diputados del PRI, y de todos los regidores priistas que votaron a favor de esta modificación.

La lección de la ampliación
En política hay sorprendidos, no hay sorpresas. ¿Cuántas veces Morena, el PT, ciudadanos o el propio Jaime Bonilla, interpusieron recursos para la ampliación del periodo constitucional? Cinco al menos. Entonces la pregunta es ¿de qué se sorprenden los sorprendidos?, ¿por la votación del Congreso del estado que amplió el periodo constitucional?

Seguro se sorprenden del voto de los panistas y priistas que se dieron hasta con la cazuela en la pasada campaña electoral, o se sorprenden del diputado Benjamín Gómez, quien apenas en mayo pasado afirmó que por ningún motivo convocaría a sesión extraordinaria para ese fin, pero el Benjamín Gómez del 8 de julio votó a favor de la ampliación. ¿No es el que dijo que un funcionario de Aduanas le había ofrecido un millón de dólares?

Sería bueno que el Benjamín Gómez de Mayo denunciara al Benjamín Gómez de Julio.

La sorpresa niños, es por dos cosas. El nivel de operación política, quirúrgica, exacta, puntual, que hizo lo que parecía imposible.

Y la segunda, porque la condición humana reveló una faceta de diputados y regidores de otros partidos que ni el mismísimo Andrés Manuel López Obrador se hubiera imaginado.

Fallece Pepe Ramos
La madrugada de este miércoles dejó de existir José Ramos González, diputado federal de la LV Legislatura federal de 1991 a 1994, durante el último tramo de Carlos Salinas de Gortari. Ramos González llegó a la curul postulado por el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, el llamado ferrocarril que se transformó desde el Partido Socialista de los Trabajadores, cuyo líder nacional fue el sauzaleño Rafael Aguilar Talamantes, y que en Ensenada cobró más adeptos que en otras ciudades del país en virtud de haber llevado a la presidencia municipal de Ensenada a David Ojeda Ochoa (+) en 1983.

Ramos González militó en su juventud en el Partido Revolucionario Institucional, fue dirigente del desaparecido Movimiento Nacional de la Juventud Revolucionaria (MNJR), delegado del también desaparecido CREA que otorgaba credenciales de descuento a jóvenes, y en cuyo encargo estaba bajo la dirección nacional del sinaloense Heriberto Galindo Quiñónez.

En su desempeño como legislador, logró acercamientos con el entonces secretario de Hacienda y Crédito Público, Pedro Aspe Armella y diputados de la época cercanos al extinto candidato presidencial, Luis Donaldo Colosio, como el sonorense Agustín Basave. Los últimos años de su vida los dedicó a su familia, refugiado en el balneario Los Ramos localizado en la delegación municipal de Maneadero.

Su cuerpo será velado de las 8:00 a las 12:00 horas este jueves en la funeraria El Ángel.

Descanse en paz.

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