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Cañada de los Sauces: un pulmón a la orilla de la ciudad

Por Luz Adriana López Gallegos*
martes, 21 de enero de 2020 · 00:01

Tijuana es una ciudad que ha crecido en medio de una vorágine industrial, donde sus cerros se han saturado de viviendas y sus cañadas se han convertido en canales o vialidades.

Pocas son las áreas naturales a las que la comunidad tiene fácil acceso, la mayoría de los espacios públicos se han convertido en canchas deportivas o explanadas encementadas para realizar eventos.

Sin embargo, algunas zonas han sobrevivido a la invasión urbana y se mantienen a pesar de las dificultades.

Una de ellas es el parque situado en Playas de Tijuana, conocido como Cañada de los Sauces y que actualmente se encuentra en proceso de rehabilitación gracias al esfuerzo de un grupo de ciudadanos empeñado en rescatar este pequeño pulmón urbano.

La Cañada de los Sauces es única en Tijuana debido a que es la primera Área Especial de Conservación reconocida por el municipio, es por ello que los miembros de Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental (PFEA), en colaboración con diversos organismos de la sociedad civil, han trabajado para el rescate y preservación del espacio.

La cañada se esconde de la vista rodeada de edificios habitacionales y comercios; para ingresar al lugar se atraviesa un pasillo de tierra en cuyo costado se extiende un enorme mural y más adentro se observa la construcción de un edificio que pretende ser un centro ecológico comunitario.

Al caminar se puede ver el avance del proyecto, algunos espacios ya recuperados se adornan con cetáceas y plantas nativas, otras zonas ya están delimitadas para una futura reforestación.

Y es que hace algunos años este parque sufrió el ataque de una plaga que acabó con casi cinco mil árboles, lo cual es difícil de imaginar al ver la gran vegetación que lo habita.

Un pequeño puente de madera llama a cruzar al otro extremo de la cañada donde se levantan 3 pilares decorados con distintos tipos de aves y rodeados por un grupo de bancas con hermosos mosaicos de azulejo.

El espacio aún se encuentra rodeado con vegetación seca e invasiva, a pesar de ello se puede observar la belleza del lugar; a la distancia se distinguen algunas mesas y bancas cobijadas por la sombra de los árboles.

Casi al final del camino una enorme tortuga y algunos reptiles decoran el piso de la explanada ya despintada por el sol.

Les invito a conocer y sumarse a este esfuerzo ciudadano, contribuyendo y dando a conocer las actividades que realiza Proyecto Fronterizo de Educación ambiental en su página de internet www.pfea.org o sus redes sociales así como a visitar y conocer la historia de los parques de nuestro estado. Hasta el próximo viaje!

*La autora es periodista y gastrónoma

redes.cubriendobc@gmail.com

 

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