LA BUFADORA

BUFADORA

Por El Mosquito
lunes, 30 de marzo de 2020 · 00:00

Tuvo que alejarse de la Ciudad de México el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, para que por fin pudiera hablar con libertad el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López Gatell, quien con una cara de preocupación anunció en red nacional si la población no acata las medidas de control contra el coronavirus, México podría llegar a una situación incontenible de contagios, incluso alertó que este momento es la última oportunidad que se tiene para evitar llegar a los niveles que ya atraviesan otros países.

Además, informó que se avecina la fase tres de la epidemia, que es la más difícil porque conlleva el riesgo de que se saturen los hospitales con casos graves, que no se puedan atender y se registren muertes evitables.

“Todavía se tiene la oportunidad de frenar, no de eliminar, la transmisión del virus. Hay que ejercerlo ahorita porque, si llegamos a tener demasiados casos, ya no se puede parar la epidemia. Entonces es ahora”, advirtió.

Reiteró que la única manera de reducir los contagios es aislarse en casa de forma masiva durante un mes.

“Esto no significa que se va a evitar que sigan aumentando los casos, que quede muy claro: va a haber casos graves y va a haber muertes, lo que se puede es lograr que se retarde la velocidad de los contagios, que cuando lleguemos a la fase de máxima transmisión, los hospitales tengan suficientes camas para atender los casos”.

Tras señalar que el distanciamiento social no se está aplicando con el rigor necesario, López Gatell urgió a acatar y reforzar las medidas establecidas en la Jornada Nacional de Sana Distancia.

Las alarmas se dispararon desde el jueves de la semana pasada, cuando México dio un salto y comenzó a registrar más de 100 casos positivos de Covid-19 al día.

La Secretaría de Salud implementó la Jornada Nacional de Sana Distancia, del 23 de marzo al 19 de abril, para prevenir y disminuir los contagios de Covid-19.

Durante ese periodo, llamó a la población a permanecer en casa, a suspender eventos masivos y saludos de beso, mano o abrazo.

También pidió proteger, sobre todo, a los adultos mayores, el sector más vulnerable ante el nuevo virus.

Sin embargo, personas de la tercera edad salen a la calle pese a la pandemia porque deben trabajar.

Así que después del enfático exhorto de López Gatell, por favor que los funcionarios más cercanos al presidente López Obrador, tengan los tamaños para decirle que se deje de frivolidades y estampitas, porque él es quien debe poner el ejemplo, pero se observa que todos los integrantes de su gabinete le tienen terror, que la mayoría agachan la cabeza y algunos hasta le festejan sus ocurrencias. Si el primer mandatario quiere en verdad pasar a la historia como el transformador de México, en esta crisis mundial debe comenzar a comportarse como un auténtico estadista, llamar a la unidad nacional y dejar de actuar con base en absurdos cálculos políticos.

¡Quédense en casa!
El grueso de los mexicanos sólo manifiesta su solidaridad cuando ya ocurrió la desgracia, como en los sismos, pero se pasa por el arco del triunfo todos los llamados que les hacen las autoridades a que acaten las medidas preventivas para contener la propagación del coronavirus. Y Ensenada no es la excepción, porque una importante cantidad de sus residentes se empecina en continuar con sus rutinas habituales. Por ejemplo, el pasado fin de semana las sucursales bancarias lucían repletas, los cajeros automáticos eran un cochinero y nadie guardaba la sana distancia, pero tampoco el personal del banco ponía orden.

Tal parece que a la gente todavía no le cae el veinte, y asume que esta pandemia es artificial, que forma parte de una conspiración para desestabilizar la economía de China y favorecer la reelección de Donald Trump en Estados Unidos, que se trata pues de un teatro mediático para atemorizar al mundo entero, lo cual refleja que no es muy saludable que continúen viendo las fantasiosas series de ciertos canales trasnacionales de televisión por internet.

Es más, en las redes sociales también se advierte que hay ensenadenses que desean que se registre una elevada mortalidad, similar a la de China, Italia y España, para culpar a los gobiernos en turno y tener argumentos para señalar que ellos lo hicieron mejor cuando estaban en el poder.

Hoy deberían ser tiempos de unidad, de reconciliación, de solidaridad, pero hasta ayer domingo ningún dirigente de partido, funcionario público de primer nivel, senador o diputado, ha salido a decir públicamente que el dinero que reciben de financiamiento o parte de su salario, se destine para mejorar la infraestructura y servicios del sector salud.
 

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