LA BRÚJULA

Coronavirus, sociedad y gobiernos: reflexione señor presidente

Por Heberto Peterson Legrand
lunes, 30 de marzo de 2020 · 00:00

Decía Fernand Lellotte que “para apreciar la luz se necesita un poco de sombra”.

México es esa luz reflejada en sus valores, sus costumbres, su Estado de Derecho, sus leyes, su cultura, su religión, pero que se aprecia aún más cuando se contrasta con ese otro México soterrado que ha venido germinando a través de los años tras un velo de obscuridad y cuyos resultados están saliendo a flote haciéndonos involucionar en lugar de evolucionar.

Sí, México es el resultado de civilizaciones ancestrales y centenarias que se han mezclado y dado como resultado ese mestizaje de culturas originarias y de la Cristiana Occidental que ha dado como fruto a nosotros. Una historia con sus luces y sombras donde cada generación ha desempeñado el papel que le correspondió.

Sociedades y Gobiernos que han sido dignos e indignos, mexicanos que hemos sembrado de bien los caminos de la patria y mexicanos que hemos manchado el rostro de la misma.

Nosotros vivimos el hoy y el aquí, somos los responsables de lo que ésta generación haga o deje de hacer.

Podemos proponernos ser una sociedad responsable, madura, solidaria, justa o dejándonos llevar por el egoísmo, por el narcisismo o perdiendo el rumbo caer en una enfermedad que nos hace salir del mundo real para vivir en un mundo imaginario producto de una enfermedad mental que nos incapacita para asumir nuestras responsabilidades y mucho menos tomar decisiones.

Hoy por hoy existe una parte de la sociedad, dentro de la presente crisis del coronavirus, que maduramente está tomando las decisiones correctas para superarla y otra parte que por superficial, indolente e irresponsable sigue sumida en una “normalidad” porque a ella ”nada le pasara”.

En mi patria no hay liderazgo, hay un mando supremo y legal, eso es innegable pero no hay que olvidar que él es el mandatario y el pueblo el mandante y yo soy parte de ese pueblo.

Sr. Presidente, respetuosamente le suplico que acepte sus limitaciones: Usted no es el líder que México necesita hoy, no tiene la sabiduría ni la estatura que debe tener un Estadista. Hágalo por el bien de México. Si tiene el coraje de hacerlo la historia se lo reconocerá.

Hoy en los hospitales y otros espacios están médicos y enfermeras en el campo de batalla luchando contra el virus y religiosos cuidando de las almas no con amuletos que eso es para los supersticiosos y se están jugando la vida todos ellos.

Lejos de deshonrar a una persona el no corregir cuando se equivoca el tener la honradez de enmendar su o sus errores lo engrandece.

Reflexione Sr. Presidente para mañana poder ver de frente a sus hijos y a todos los mexicanos.
 

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