LA BRÚJULA

Don Roberto Salazar Peterson

(Un ensenadense generoso y solidario con su tierra y su gente) Por Heberto J. Peterson Legrand
lunes, 3 de agosto de 2020 · 00:00

Nieto del famoso Dr. Bertram Peterson Hegge de origen noruego, nació en Ensenada un 24 de julio de 1917.

Su Padre fue Don Roberto Salazar, hermano de Don Luis Salazar, primer gobernador civil en Baja California y su Madre Doña María Peterson.

Sus primeros estudios fueron en la Escuela Progreso, para varones, y durante un tiempo realizo estudios en los Ángeles, California.

Siendo muy joven en la década de los ´30 del siglo pasado, trabajó en el hotel Riviera del Pacífico, siendo en ese entonces el auditor externo Don Silverio Romero Irigoyen que vivía en la ciudad de Tijuana, un hombre de muy amplia cultura.

A los 24 años contrae matrimonio con la hermosa Señorita Gloria Hussong el 13 de julio de 1941, él era un hombre alto tipo nórdico y muy bien parecido y el fruto de su amor fue el nacimiento de su hija Gloria hoy casada con el contador Humberto Tessada Romero, que fue Secretario de Finanzas en un gobierno Estatal y casualmente nieto de Don Silverio, citado más arriba.

Siendo Don Silverio Romero Irigoyen el Presidente del Patrimonio Pro-educación en Baja California lo nombró delegado en Ensenada.

El año de 1942, diez ensenadenses: Ricardo Romero, Oscar Valencia, Roberto Salazar, Miguel Kotkoff, Tato Ramírez, Juan de Dios de la Torre, Jorge Cenestas, Alejandro Rudametkin, Francisco Zárate y Manuel Möller, fundaron el club Aéreo Civil. Iban a practicar al aeropuerto Linbergh en San Diego, pero por la guerra ya no pudieron seguir y en Ensenada los militares los entrenaron y ello les evitó el que tuvieran que marchar.

Se compraron una avioneta que era de 40 caballos de fuerza, un Taylor Graft. Los de 65 caballos los usaban para entrenamiento, después en el avanzado lo hicieron en el at6. Al paso de los años el club desapareció.

También trabajó un tiempo en Bodegas de Santo Tomás junto con quien sería su cuñado, Don Esteban Skutch, persona muy querida en Ensenada.

Don Luis Salazar le ofrece a Don Roberto (Bobby) como le decían sus amigos y familiares por el cariño que le tenían, administrar el Rancho Valle Verde donde se incluía la lechería Valle Verde famosa en la década de los ´50.

Además lo veía uno en su tractor barbechar la tierra donde sembraba almendros, olivos, cebada etc. Siempre fue un hombre muy trabajador y de mucha iniciativa. Que amaba la vida y disfrutaba lo que hacía.

Cuando entrevisté a su hija me comentó que su Papá y Mamá eran la pareja perfecta: Jugaban juntos al ping-pong, al Tenis, les gustaba cocinar juntos, iban a cacería etcétera.

Fue propietario de la Lavandería Ensenada que años después en un gran gesto le traspasó a sus trabajadores para que ellos la trabajaran y administraran.

Fue Don Roberto Salazar un hombre polifacético: A finales de la década, durante la administración municipal del IV ayuntamiento (1962-1965) de Don Adolfo Ramírez Méndez, fue el director de tránsito Municipal; en el VII ayuntamiento (1971-1974) del Lic. Octavio Pérez Pazuengo fue Jefe del departamento de Tránsito Municipal y en el X ayuntamiento (1980-1983) de Don Raúl Ramírez Funcke, se le nombró Jefe de la Dirección de Planeación y Servicios Públicos.

Durante varias administraciones consiguió mucho equipamiento e instrumentos gratis para que los gobiernos pudieran cumplir mejor sus funciones y ello lo logró gracias a su don de gente y sus múltiples relaciones aquí y en Estados Unidos, que utilizó para el bien de Ensenada.

Siguiendo los pasos de su abuelo. el Dr. Peterson. lo acompañaba desde niño a sus cacerías de codornices, patos, ya adulto, Humberto Tessada, su yerno lo acompañaba.

Fueron en una ocasión con Juan Rodríguez, hijo del Gral. Don Abelardo Rodríguez, a casar el venado bura a Sonora.

Disfrutó enormemente ir de cacería con sus primeros nietos en compañía de su yerno…

Fue miembro del club Rotario; perteneció al club de tiro y caza 30-30.

Fue propietario de un barco pesquero “El San Antonio” cuyo capitán era el Sr. Núñez.

Era como dije antes, un hombre generoso. Cuando había mal tiempo en Ensenada él tenía listo su carro ya equipado para salir y ayudar a alguien que estuviera en dificultades, era pues, muy solidario con su gente de Ensenada.

Tuvo muchos amigos y entre sus más allegados estaban Francisco Zárate y Ricardo y Jorge Hernández.

La casa que habitó la familia en el rancho Valle Verde, con el tiempo se convirtió en la primera Casa de la Cultura y hoy día forma parte de las instalaciones de una escuela.

Cuando el club Campestre de Ensenada estuvo cerrado por un tiempo su bella hija Gloria (biznieta de la dinastía de los Hussong en Ensenada quien daba clases de natación y en otra ocasión presentó un bello ballet acuático en la alberca del Club Campestre con niñas de 13 a 16 años y con unos pequeños.

Teníamos una deuda con mi primo (El Bobby) ya que en 1955 cuando mi gemelo y yo a los 14 años perdimos a nuestro padre, él estuvo muy al pendiente de nosotros.

La ingratitud es una de las peores lacras en el ser humano.

¡Gracias Bobby! Por haber sido quien fuiste. Un ensenadense enamorado de la tierra que te vio nacer a quien le entregaste lo mejor de ti mismo. “Un ensenadense a carta Cabal”.
 

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