LA VERDAD SEA DICHA

Los candidatos

Por Guillermo Hurtado Aviña
miércoles, 16 de septiembre de 2020 · 01:15

Una de las obligaciones que tienen o deberían tener los partidos políticos, consiste en tener mucho cuidado al escoger a sus candidatos, sin embargo, pocas veces tienen el tino de ofrecer al electorado, a los mejores elementos, a los perfiles adecuados, que garanticen resultados en beneficio de la gente que van a representar o a gobernar.

El propósito que siempre tienen quienes designan candidatos es ganar, aunque sepan que los designados no pelan un chango a nalgadas, les sobra y les basta con que tengan noventa por ciento de popularidad y un diez por ciento de cultura, es decir, es suficiente con que sepan escribir su nombre, así como lo ha dicho el clásico.

Con estas características hemos tenido regidores, diputados y hasta gobernadores. Una boxeadora de Tijuana fue diputada y durante su trienio se dedicó a pelear pero no en la Cámara federal, sino en el ring, una actriz que se dedicó a dormir en su curul cuando no estaba en un programa de televisión. Si el amable lector piensa que me refiero a Carmen Salinas, debo decirle que le atinó.

Pero eso sí, cuando se trataba de levantar el dedo o cobrar su dieta y demás prebendas, estaban puestas.

Hace unos días algunos amigos del estado de Morelos, particularmente de Cuernavaquita la bella, me han dado a conocer lo que están padeciendo en su terruño. Dicen que el PRD propuso como candidato a gobernador a una rata, que para su desgracia logró su propósito, me dicen que esa rata se llama Graco Ramírez.

Agregan que cuando creyeron que al salir Graco empezaría la felicidad, pero ni maíz, les resultó peor, Morena les puso un burro llamado Cuauhtémoc Blanco, un famoso futbolista que ha pintado de negro a Morelos, al Estado, no al ilustre héroe que le dio nombre al Estado, pues a este no se le mancha con nada.

Resulta que el famoso futbolista, no el famoso gobernador, que no le es, ha confesado públicamente que solamente estudió la primaria pero que sí sabe poner su nombre. Este gobernador gris, no blanco, según me informan, ha sido tildado de pobre iletrado, que todo lo hace con las patas, lo cual llena de vergüenza a todos los morelenses. Claro, habiendo sido futbolista, no tiene nada de raro que para gobernar use los pies, o las patas, como dicen mis cuates.

Sí, me dicen, cómo es posible que en un Estado que tiene veinte universidades y tecnológicos, haya sido propuesto por Morena, o apoyado por lo menos. Está claro, lo propusieron por ser famoso como futbolista, que es su única gracia, gracia que le fue suficiente para ganar.

En este vergonzoso caso vale decir, pobre Estado de Morelos, tan cerca de Cuauhtémoc y tan lejos de la Universidad.

Esto que es una verdadera desgracia, debe hacer pensar a quienes dirigen a los partidos políticos, que hoy más que nunca están obligados a proponer candidatos que si bien sean conocidos, tengan una preparación cultural y, claro, política. ¿Qué les parece?
 

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