ANDANZAS ANTROPOLÓGICAS

De todo, como en BOTINAH

Por Luis Gabriel Razo Castro*
jueves, 17 de septiembre de 2020 · 00:00

El 12 de marzo de este 2020, en este espacio, hablé sobre fuentes de información que proporcionan datos sobre los museos y zonas arqueológicas a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia, también comenté que el Museo Histórico Regional de Ensenada (MHRE) cumpliría 25 años de estar abierto al público. Bueno, en noviembre de 1995 se inauguró la primera exposición. Para conmemorar, comparto con ustedes parte de la información obtenida para el proyecto de estudio de público del MHRE en 2020: de 376 encuestas aplicadas en la ciudad de Ensenada, el 58.51 % dijo identificar el edificio del MHRE, del total anterior solo el 19.41% lo identifica cual museo; el 26.59% como antigua cárcel. El 36.96% de la población encuestada de Ensenada, ésta no ha visitado museo alguno de la ciudad.

La cuestión es que, durante casi un año desde que se inició el proyecto, puedo decir que entre matrimonios, endogamia y patrilocalidad, como propósitos para 2020 o entre que preparo las botas y la mochila, remontado y de mal arte me encuentro con unos bichos raros, que en la arqueología llevan su caminito a la escuela en los humedales de Ensenada y su patrimonio natural, y cultural, y no son solo piedras grandes que parecen huesos o huesos que parecen piedras en el museo de la cárcel, también con la pandemia de hoy, la talavera mexicana y poblana queda olvidada como patrimonio de la humanidad, y aunque otra vez las epidemias y la antropología física nos dan la reutilización de las casas históricas de Ensenada, el trabajo y lo social parece quedar en la arqueología de las ausencias; Enfermeras, ¡gracias por cuidarnos! Ustedes nos dan la crónica del regreso a casa, y aunque desde los sonidos y el limonero en tiempos de la pandemia, los pueblos originarios nos hablan del uso de plantas en Baja California, ¡si¡ los Yumanos prehispánicos y sus restos materiales nos ayudan a todas las consideraciones arqueológicas en torno a una epidemia de viruela de 1781 en Baja California, la necesidad de incluir toda esta información nos habla sobre el recorte al presupuesto del INAH, una crónica de la conmemoración de dos medios milenios, otra vez, de las epidemias y la antropología física, vaya, ¡el INAH en mi vida! Inicia en una Clovis y aquellos días en la sección de arquezoología y paleontología del Centro INAH en Baja California, cuando había juventud, divino tesoro, pero hoy, nos preparamos para abrir: Hoy entre embarcaciones Cochimí de madera sólida, galeones y fragatas, los datos históricos y arqueológicos de San Mateo, la Ensenada de Todos.

Si usted lectora o lector, son curiosos, sabrán a que me referí con toda la locura anterior. Si no, los invito a que hurguen y den una andada en su pasado, en estas mismas páginas, todos los jueves y aten cabos. Seguramente ya mis compañeras y ñeros han brindado una pequeña sonrisa del tributo que les he rendido hoy.

Búscanos también en @antropologíaehistoriabc y @MusoeoHistoricoRegionaldeEnsenada

*Custodio de Museos
 

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