LA VERDAD SEA DICHA

La regla de oro

En memoria del Lic. Jesús Fuentes Aguirre, mi amigo de toda la vida Por Guillermo Hurtado Aviña
miércoles, 23 de septiembre de 2020 · 00:00

A partir de los años treinta se fue formando la idea de que el presidente de México, tenía toda la libertad para hablar de cualquier tema durante su mandato, únicamente durante su mandato.

Como es sabido, el general Plutarco Elías Calles tenía fama de ser el jefe máximo de la revolución, lo que le permitía imponer presidentes y estar sobre ellos, dirigiéndolos. Con esa misma costumbre impuso al general Lázaro Cárdenas como presidente de México.

Desde el principio del periodo de Cárdenas, Elías Calles siguió interviniendo en política, lo cual le fue tolerado por el presidente los primeros años, hasta que a mediados de su mandato, el presidente ordenó sacarlo del país, y en cumplimiento de esa orden, agentes entraron a su casa y se lo llevaron a que abordara un avión en el cual abandonó el país.

Desde esa época empezó a tener vigencia la regla no escrita, consistente en que el presidente una vez terminado su encargo, debía olvidarse de hablar en público, y menos de política.

Fue así que, desde entonces, presidente que se convertía en ex, cerraba su boca y se ponía en paz. Sin embargo, hubo uno que violó esa regla de oro no escrita; sí, fue precisamente el general Cárdenas, quien en 1960 fue invitado a Cuba por el mismísimo Fidel Castro, con motivo de la conmemoración de las revoluciones mexicana y cubana; también para la fundación del Instituto “Lázaro Cárdenas” para la investigación de la Universidad de la Habana.

El presidente López Mateos consideró que con ese proceder, Cárdenas estaba actuando en política y no le pareció que el general estuviera violando la regla no escrita, la regla de oro, motivo suficiente para que López Mateos mandara llamarlo.

Una vez que estuvo Cárdenas ante el presidente, éste le dijo, palabras más palabras menos: General, no es conveniente que ande usted actuando en política; estoy enterado de sus viajes a Cuba y de su encuentro con Castro, de manera que le pido que se ponga en paz, de no ser así me veré obligado a sacarlo del país. El General le respondió, que con fundamento en qué ley lo echaría; López Mateos ripostó que con la misma que él le había aplicado al general Elías Calles… ninguna.

Pues bien, salvo las excepciones referidas, todo ex presidente había acatado esa regla de no hablar una vez terminado su encargo. Pero llegaron los ex Fox y Calderón y han hecho garras esa regla.

A pesar de ser muy listos no han entendido que son personas que ocuparon el cargo político más alto a que puede aspirar un mexicano, y que ello los obliga a preservar esa investidura con honor. A cambio de ello, llevados por su adicción al poder, principalmente Calderón, han hecho trizas su investidura de ex presidentes, y lo están haciendo con sus nombres.

No ha faltado quien diga que lo que está buscando Calderón con su México Libre, es hacerse de un negocio que le dejaría millones de pesos, y ser postulado como diputado en el 2021. Para nadie es un secreto que los partidos políticos reciben una millonada de pesos que sus propietarios manejan a su antojo.

Su Margarita debería decirle: Viejo, ponte en paz, no manches tu condición de ex presidente. acata la regla de oro. ¿Verdad?
 

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