DESDE EL VIGÍA

La Luz al final del túnel

Por Editorial El Vigía
viernes, 25 de septiembre de 2020 · 00:41

Ensenada como el resto del país está por cumplir seis meses de confinamiento, de un encierro obligado por la propagación de la pandemia del Covid 19 o Sars Cov-2, mientras la mayoría de la población se pregunta hasta cuándo, en medio de la incertidumbre y en cierta medida, al miedo de contraer el virus y pasar a formar parte de la estadística de contagiados.

Junto al problema que representa la pandemia, para unos más que otros, porque son grupos vulnerables, y su vida se encuentra mayormente amenazada, otra crisis se esconde dentro de los hogares: La crisis económica que ha terminado por sacar a la calle a personas que antes realizaban actividades profesionales, para vender ahora todo tipo de mercancías, distraer el público con la música o con actos circenses, cuando no es la mendicidad.

La pregunta recurrente es ¿hasta cuándo terminará el confinamiento?, ¿hasta cuándo las empresas recuperarán su ritmo habitual? y, para otros, la interrogante de su empleo que quizás ha sido cancelado.

Tal incertidumbre lastima más ante la ausencia de oportunidades visibles, de liderazgos que muestren la luz al final del túnel, una zozobra que se crece por los anuncios de una pandemia interminable y de la caída de la economía internacional, nacional y naturalmente local.

Sin embargo, Ensenada tiene un destino diferente.
Ante el nebuloso acontecer de los tiempos, aparece una inversión para los siguientes cuatro a cinco años, que de forma permanente dará de 4 a 5 mil nuevos empleos.

Se trata de la extensión de un proceso en la planta regasificadora Energía Costa Azul, cuyas instalaciones estos diez años se han orientado a recibir gas natural del este asiático para entregar a Comisión Federal de Electricidad y otras empresas del Estado, pero ahora también recibiría gas natural proveniente de la Unión Americana para licuarlo y transportarlo al mismo continente asiático.

El proyecto se desarrollará en dos fases para una inversión total estimada en más de 7 mil 500 millones de dólares, lo que representa la mayor inversión en la historia de Baja California.

Si bien se espera que el proyecto genere entre 5,000 y 6,000 empleos, puede alcanzar un pico de 7,600 empleos directos durante la fase de preparación de sitio y construcción, así como 220 empleos de tiempo completo altamente calificados durante la operación.

Una inversión así generará importantes ingresos fiscales a nivel local y federal durante la construcción y operación, para multiplicar la calidad de sus impactos entre sector público y privado, amén de que podría convertir a Ensenada en un sitio de alta capacitación y certificación para proyectos de envergadura como el que se anuncia.

Un nuevo horizonte, en medio de la zozobra y la penumbra ocasionada por la pandemia que vino a cambiar el mundo.
 

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