LA VERDAD SEA DICHA

Los aspirantes de Morena no ganaron ni perdieron

Por Guillermo Hurtado Aviña
miércoles, 13 de enero de 2021 · 00:16

En su oportunidad Morena anunció que la designación de su candidato para pelear la gobernatura, resultaría de una encuesta que se practicaría entre sus militantes.

Desde un poco antes a ese anuncio, los lideres chipocludos de ese partido empezaron a echarle el ojo a diferentes prospectos, con la intención legítima de apadrinarlos en esa consulta morenista. Esa intención tenía como propósito que la persona que apadrinaran lograra la candidatura, y con ello el padrino demostrar que era el mero mero, con el suficiente punch para imponer al candidato.

Uno de los primeros que escogió ahijado fue el gobernador Bonilla, bueno, en realidad les echó el ojo a tres; Escobedo, Ruiz Uribe y Armando Ayala.

Sin embargo, después de pensarlo un poco, resolvió que de esos tres debía decidirse por solo uno; no solamente por el que considerara que era el más adecuado, sino porque tenía que hacerle caso a su corazón y a la amistad, ese sentimiento que siempre influye en cuestiones políticas.

Y así se decidió por Armando Ayala, un hombre de lo más cercano a sus afectos, de manera que les pidió a Escobedo y a Ruiz Uribe que se bajaran de la contienda, y declararan su apoyo a su consentido.

Otros, como Julio Scherer, el principal consejero jurídico del presidente, también se sintió con los tamaños suficientes para impulsar a su candidato y así demostrar una fuerza que presume tener por su cercanía con López Obrador, de manera que se aventó y le dijo a Arturo González Cruz, aviéntate, hermano, tú eres mi gallo, y vamos a demostrar que no es tu enemigo político el gobernador Bonilla, quien va a imponer a su sucesor.

Calladita la boca Marina del Pilar se anotó como aspirante a la candidatura, y francamente, salvo algunos de Mexicali, nadie le concedía ninguna posibilidad, pero solo ella sabía de que alcayata estaba prendida, y esa alcayata, finalmente se supo, era, ni mas ni menos Mario Delgado, el hombre que las manda tocar a nivel nacional dentro del partido Morena.

Se dijo que se había hecho la encuesta entre morenistas, pero nadie sabe cómo se realizó esa encuesta; entre quiénes, vamos, ni siquiera la fecha en que dizque se realizó la encuesta.

Un buen día se anuncia una reunión en la que se va a dar a conocer el nombre del triunfador que habría de pelear la gubernatura de Baja California. Se juntaron los aspirantes y sin mayor trámite Mario Delgado hizo saber, que por haber sido favorecida en la encuesta, la candidata sería la compañera Marina del Pilar Ávila Olmeda.

Todos los que escucharon esa declaración se quedaron helados, no daban crédito a lo que estaban escuchando. Pensaban que no era posible que Marina hubiera obtenido más votos en Ensenada que Armando Ayala; en Tijuana que Arturo González, quienes en sus municipios gozan de una considerable popularidad, mientras que ella apenas si es conocida.

Casi nadie de los militantes de Morena creyó en esa vacilada que Mario Delgado llamo encuesta, pero no dijeron nada, como tampoco lo dijeron los aspirantes engañados, pero lo pensaron, no les hizo ninguna gracia esa tomada de pelo, y seguramente en junio de este año harán notar su inconformidad.

Por eso afirmo, los aspirantes a representar a Morena no ganaron, pero tampoco perdieron.

Quienes perdieron fueron los que se sintieron todo poderosos, seguros que su fuerza era tal que les resultaba suficiente para imponer a su ahijado.

El único que ganó fue el realmente poderoso. Mario Delgado.
 

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