MUJER Y PODER

Abusos Médicos

Por Natalia Vidales de Bitterlin*
sábado, 9 de enero de 2021 · 02:42

Está para llorar el sistema de consulta médica en Ensenada.

Los doctores, de cualquier especialidad -y con muy escasas excepciones que sin duda las hay-, se han prácticamente “escondido” en sus hogares en este período de Pandemia y desde esa comodidad dan la consulta a sus pacientes -y a quienes no lo son pero requieren de sus servicios-.

En un temor irracional por contagiarse -cuando ellos mejor que nadie deberían de saber qué hacer para evitarlo- simplemente han optado por estar en una zona de confort de la que tal vez no planean salir, viendo su conveniencia.

Usan la tecnología para escuchar a los enfermos, calmarlos, darles la receta y cobrar…igualito que en el consultorio -pese a que ni hay exploración ni valoración física, ni inversión de más tiempo que 15 minutos que es lo que les lleva atender un examen por computadora o por vía telefónica.

Nadie espera que den su tiempo sin ganancia, por supuesto. Pero de ahí a que el cobro sea el mismo hay una gran diferencia y debemos remarcar su desacierto al actuar de esa manera en un tiempo en que la solidaridad debe prevalecer, no el egoísmo y la conveniencia personal.

La voracidad médica y empresarial ha salido a flote, desafortunadamente, porque también en los escasos servicios que se dan en consulta presencial -sobre todo del área alternativa-, se cobran cantidades exorbitantes aprovechando el temor que aflora en este tiempo de Pandemia.

Quien tiene a un familiar enfermo por Covid por supuesto que ni el costo pregunta con tal de obtener la anhelada salud… o la esperanza.

No ha habido conciencia de que en este período hay escasez de ingresos para todos y dificultades para subsistir el día a día. Y encima el pago de pruebas Covid, medicinas y tratamientos… ya no digamos hospitalización. Uno esperaría mayor solidaridad y no la ignorancia del juramento hipocrático para un comportamiento de ética y sensibilidad.

En todo el país se ha honrado al gremio de médicos, héroes que arriesgando su propia salud por contagios han permanecido en los hospitales ayudando a salvar vidas. Y aquí en Ensenada sin duda también los hay: profesionales de la medicina de gran humanismo que han sabido estar a la altura y acuden, incluso, a los hogares de quienes los requieren para darles la debida atención aún conscientes del peligro que para ellos pudiera implicar.

Pero la realidad es que, en su mayoría, ha prevalecido un aprovechamiento increíble de la situación no solo por médicos insensibles, sino por los propietarios de clínicas, hospitales y laboratorios que están haciendo su agosto a costa del dolor y el esfuerzo de quienes han tenido la desgracia de contagiarse con el virus.

El Covid que trajo enfermedad y muerte ha sacado lo mejor del ser humano pero…. también lo peor. Desafortunadamente.

*Directora de la Revista Mujer y Poder. Periodista sonorense desde hace 40 años

mujerypoder05@yahoo.com.mx





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