BAÚL DE MANÍAS

Fantasía necesito yo

Por: Ma. Cristina Álvarez- Astorga
martes, 23 de noviembre de 2021 · 00:19

O sea. Los desesperantes Diablos Rojos del Toluca F. C. llegaron al final de su caída libre dando mucha lástima, mecacho. Esa es la realidad. Podrá usted decir que hay millones de cosas que están ahora mismo en caída libre, así que yo mejor nomás suspiro. Y repito, “fantasía necesito yo”. ¡Ah!, pero no cualquier fantasía, no señor, señora, señorita, señorite. Una fantasía para piano, porfis, si fuera yo tan amable. Gracias.

La fantasía es una forma musical libre que se distingue por su carácter improvisatorio (por decirlo rápido) e imaginativo, más que por la estructuración rigurosa de los temas. Permite al compositor una mayor expresividad musical, relajando las restricciones inherentes a otras formas tradicionales más estrictas, como la sonata o la fuga.

Por suerte, fantasías hay un montón. Las hay barrocas, románticas y más modernonas. Ahí tiene usted la Fantasía cromática y Fuga, de Papá Bach, o la Sonata Óp. 27 “Quasi una Fantasia” (que es una maravilla) de Beethoven; también, ahí tiene usted las 12 fantasías (nomás que son para viola), de Purcell o la Fantasía en fa menor de Schubert (o la de Chopin, que también es una shulada).

Aquí iba yo iba a hacer el típico “de Tín Marín”, pero me encontré con los hermanos Lucas & Arthur Jussen que tocan la Fantasía en fa menor de Schubert ¡de memoria! Entonces, pácatelas, me quedé viendo y oyendo el chou. Ahí está, por si le late, chocolate:

https://www.youtube.com/watch?v=UyjzqPPXDcw 

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La Fantasía en Fa menor de Franz Schubert, D.940 (Opus póstuma), para piano a cuatro manos (1828), es una de sus composiciones (para más de un pianista) más importantes. Pero no nomás eso. De hecho, es una de las más importantes de toda su obra.

Schubert la compuso en 1828, el año de su muerte, y la dedicó a su discípula, Karoline Esterházy, quien (dicen) fue un “amor no correspondido”. También dicen que esta fantasía es “no sólo su mejor obra (para dúo de pianos), sino su composición más original (para dúo de pianos)”.

Claro que después de atestiguar el chou de los hermanitos Jussen debo confesar que se me curó de plano la decepción futbolera... Asistí, en la víspera, a la muerte (ciertamente muy anunciada) del Toluca (en este torneo y en los próximos veinte si no dejan de traer troncazos argentinos)… Y luego, esta (cierrrtamente muy original) Fantasía de Schubert vino a representar como quien dice el funeral.

Ahora sí estoy lista para seguir escuchando a Schubert. Me apeteció escuchar su Quinteto para cuerdas en do mayor (D. 956). Se trata de otra obra póstuma. De hecho, es su última obra de cámara. Fue compuesto (igual que la Fantasía en fa menor para dos pianos) en 1828 y completado apenas dos meses antes de su muerte… Además, es el único quinteto de cuerda “en toda regla” de Schubert.

Tiene la característica de que, en lugar de dos violas, usa dos violonchelos, lo que le da una resonancia peculiar. Generalmente se considera como la mejor obra de cámara de Schubert, así como una de las mejores composiciones de toda la música de cámara. Nomás.

Ahí lo tiene usted, con el Cuarteto Borodin:

https://www.youtube.com/watch?v=Dc3iX7x73JY  
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bauldemanias@hotmail.com

 

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