BAÚL DE MANÍAS

Donde la música te lleve III

Por Ma. Cristina Álvarez-Astorga
martes, 23 de febrero de 2021 · 00:00

Estimado lector: ya sabe usted que yo, como digo una cosa, digo la otra. Y es que, definitivamente, hay cosas que ni qué. Y sí. Soy básicamente chimoltrufiana. El martes pasado, por ejemplo, me dio por invitar a mis numerosos (hipotéticos y/o no), atentos, inquietos lectores a que participen en los ensayos (vía Zoom, a wé) del Coro Pro Música Ensenada, pero no di realmente muchos argumentos. Pues ahí le va el que, de momento, me parece el principal: la música es la neta del planeta.

Hacer música (y aprender a hacerla, de las mil y un maneras que hay) es una de las actividades que más nos enseñan a los seres humanos a serlo, manque suene medio manfleís. Por ejemplo, cuando me dicen (o cuando soy testigo de) que una persona puede ensayar horas y horas, lo que realmente ocurre es que soy testigo de que un organismo humano está aprendiendo de sus límites y de sus potencias, de sus virtudes y de sus carencias y, lo más chido: veo a alguien que está desarrollando una sólida relación con el ser más importante del mundo: él mismo.

Verdad de Perogrullo, podrá alegar usted, pero realmente la única persona con la que usted va a tener que lidiar toda la vida es consigo mismo, y practicar música (o, para el caso, practicar algún deporte) puede ayudarlo de una y mil maneras. Digo, porque no todos podemos ser Miles Davies, Wolfgang Mozart, Diego Maradona o Luciano Pavarotti, pero todos podemos aprender a tocar las mañanitas en el piano o en la flauta dulce, digo.

Por eso, repito: la música es la neta del planeta. Verdad incontrovertible y además simpaticona, porque hasta rima. Esa sentencia me lleva directamente y sin escalas a otra, que me gusta mucho: “El arte es largo y la vida breve”, o en latín (culto lector) “Ars longa, vita brevis”. Lo dijo Hipócrates. Significa que “El arte (el conocimiento, la habilidad, la destreza) es largo (de aprender), mientras que la vida es breve”. En otras palabras, cualquier tarea importante requiere mucho esfuerzo y dedicación, aunque la vida de quien la emprende sea corta. La frase completa es: “Vita brevis, ars longa, occasio praeceps, experimentum periculosum, iudicium difficile”. O en castellano, “La doctrina es larga; la vida, breve; la ocasión, fugaz; la experiencia, insegura; el juicio, difícil...”.

Para el caso que me ocupa (reiterar la invitación a participar en el Coro Pro Música Ensenada) me resta una última consideración: el director artístico del Coro, Mtro. Javier Carrillo Reséndiz le hace honor a su apellido. Já. O sea, da un montón de “carrilla”, pero de la buena. Quiero decir que pos pone a trabajar mucho. Ello se traduce en que aprendemos mucho. A la larga, eso se traduce en que un buen día nos encontramos haciendo cosas que hasta hace poco pensábamos que no podíamos hacer. Solfear, por ejemplo.

Ok. Le vuelvo a decir que, si está usted interesado en entrar al Coro Pro Música Ensenada se comunique con mi amiga Tere Esquivel. Su dirección electrónica es

teresquil8@gmail.com

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Ahí le dejo un link para que escuche otra actuación del Coro:

https://www.youtube.com/watch?v=eIS6p2PAJ-A

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Y trá lá la.
 

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