LA COMEDIA POLÍTICA

Veneméxico

Por Dan T.
martes, 23 de febrero de 2021 · 00:00

Le grita el hijo a su madre:

-¡Mamá! Tengo hambre.

-Cómete lo que hay en el refrigerador.

-El refri está vacío.
-Pues ni modo: cómete al perico. Es lo único que nos queda. Cómetelo asado.

-¡No hay gas!

-Bueno, pues ponlo a hervir y haces caldo.

-¡No hay agua!

-¡Pues mételo al microondas!

-Es que tampoco hay luz.
Y entonces grita el perico aliviado: “¡Es un honor, estar con Obrador!”.

Ese chiste hace algunos años se contaba con Hugo Chávez en Venezuela. Y si hay algo que molesta a AMLO es que lo comparen con el dirigente venezolano. ¿Cómo dicen por ahí? Lo que te choca, ¡te checa!

Para los seguidores de López Obrador siempre ha sido una exageración comparar al amado líder cabecita de algodón con el comandante Chávez. De hecho, una de las armas favoritas de la oposición es que AMLO convertirá a México en un nuevo Venezuela, con crisis, devaluación, populismo, mal gobierno, corrupción, desabasto y todas esas cosas que hoy tienen a aquel país en el hoyo más profundo de su historia.

Y aunque, en efecto, puede sonar exagerado decir que México se está venozonlizando, la realidad es que los apagones que se están viviendo en todo el país no son muy buen presagio. ¿Vamos camino a Venezuela? Sólo hay una forma de saberlo: viajemos al pasado.

Aquí hay algunos otros chistes que se contaban sobre Hugo Chávez cuando era presidente de Venezuela. Tú dirás si se parece a México o no.

***
Un hombre iba caminando por la playa cuando, de pronto, se encontró una lámpara mágica. Obviamente la frotó porque todo el mundo sabe que se frotan para que aparezca el genio:

-Eres mi muevo amo. Por haberme liberado te voy a conceder un deseo.

-¡Quiero que resucites a mi madre!
-¡Uy, no! Eso es imposible. Hay que hablar con San Pedro, tienes que traer su fe de bautismo, conseguirme el acta de nacimiento y de defunción, recomponer el cuerpo. No, no, no. Pídeme algo más fácil.

-Bueno, entonces quítale lo necio al presidente.

-¿Cómo dices que se llama tu mami?

***
Hugo Chávez fue a visitar a los niños de una clase de 4to. grado de una escuela primaria. El dirigente le pidió a los niños que le dieran una “tragedia”. Un niño se levantó y dijo: “Si un amigo mío esta jugando en la calle y lo atropella un auto, eso es una tragedia”. No, replicó, Chávez, “eso sería un accidente”.

Una niña respondió: “Si un autobús escolar se va por un precipicio y mueren todos sus pasajeros, eso sería una tragedia”. Tampoco, explicó Chávez, “a eso podríamos llamarlo una gran perdida”.

Finalmente un niño del fondo de la clase tímidamente levantó la mano: “si el avión en el que va el presidente con todo su gabinete es golpeado por un meteorito y se desintegra, eso sería una tragedia”.

Chávez emocionado exclamó: “¡Fantástico! Eso está muy bien. ¿Y podrías decirme por qué eso sería una tragedia?”. Claro, respondió el chamaco: “Porque, en primer lugar, no sería un accidente; y en segundo lugar, tampoco sería una gran pérdida.

***

Le dice Hugo Chávez a su secretario particular:
“Quiero comer caldo de gallina. Así que ve al corral y tráeme una gallina, pero que sea una gallina chavista, no una gallina imperialista” (cualquier parecido con los fifís y los amlovers es pura coincidencia).

Después de unos minutos regresa el funcionario y Chávez le pregunta: “¿Cómo sabes que esta es una gallina chavista?”. Muy fácil, responde el empleado: “las gallinas imperialistas estaban comiendo maíz y esta era la que estaba comiendo ¡fuchi caca!”.
 

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