LA BUFADORA

BUFADORA

Por El Mosquito
martes, 4 de mayo de 2021 · 00:51

 
Ayer el Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada que encabeza Orlando Fabiel López Acosta, realizó un foro con candidatas a la presidencia municipal de Ensenada a la que acudieron tres de 8 candidatos y candidatas.

 Las que atendieron el llamado fueron: Brenda Mendoza Kawanishi de la alianza Va por Baja California, Elvira Karina Romero Gutiérrez de Movimiento Ciudadano y Carmen Lidia Salazar Guerra de Fuerza por México, cada una a su estilo ofreció un panorama de cómo gobernarían el municipio y sus propuestas para resolver los problemas de Ensenada en caso de ganar la elección.

 También fue firmado un convenio en el que las candidatas se comprometieron a dar seguimiento a una amplia agenda que tiene que ver con el desarrollo económico, la competitividad, mejora regulatoria, mesa de eficiencia, acciones de seguridad pública, digitalización del gobierno, entre otros.

 Los aspirantes a la alcaldía que decidieron no aceptar la invitación de la cúpula empresarial fueron Armando Ayala Robles de la coalición Juntos Hacemos Historia, Antonia Casas Martínez del Partido de Baja California, Olga Leticia Lelevier Grijalva del Partido Encuentro Solidario, Félix Francisco Ojeda Ortega de Redes Sociales Progresistas y el independiente Rogelio Castro Segovia.

Debate para llorar
Como lo establece la Ley de Murphy, “si algo sale mal, puede salir peor”, y eso fue lo que precisamente ocurrió en el segundo debate entre los candidatos a la gubernatura de Baja California, porque resultó otro fiasco, que por fortuna apenas atestiguaron alrededor de 4 mil personas, contra las 11 mil que observaron el primer encuentro.

Y como ya lo había anunciado, esta vez no asistió Marina del Pilar Ávila Olmeda, la abanderada de la alianza Morena-PT-PVEM, situación que no fue aprovechada por el resto de los contendientes, sobre todo los que se disputan la segunda posición en las encuestas de preferencias electorales, Jorge Hank Rhon y María Guadalupe Jones Garay; incluso el aspirante del Partido Encuentro Solidario (PES) no transmitía ningún entusiasmo y daba la impresión que sólo acudió por obligación, mientras la candidata de la coalición PAN-PRI-PRD se limitaba a responder que para solucionar los problemas de Baja California “había que encontrar el cómo sí”.

Por su parte, la candidata del partido Redes Sociales Progresistas (RSP), Victoria Bentley Duarte, en sus exposiciones exige lo que jamás hizo como dirigente de los burócratas, o cuando fue diputada del PAN y posterior aliada de Morena.

En tanto, Carlos Atilano Peña, candidato por el Partido de Baja California (PBC), se volvió a presentar como “activista”, pero tampoco dice que fue precandidato de Morena a la alcaldía en 2019, y que también coordinó la campaña de Arturo González Cruz, actual alcalde con licencia.

En cuanto a Jorge Ojeda García, el candidato de Fuerza por México (FxM), dio a entender que se siente una especie de “santo”, porque en la transmisión presentó un cartel en el cual aparece su imagen de cabeza y pidió votar por “un milagro”, o sea, por él.

Finalmente, Francisco Alcibíades García Lizardi, candidato emergente de Movimiento Ciudadano (MC) tras la renuncia de última hora del ex rector de la UABC, Alejandro Mungaray Lagarda, presumió su experiencia en la política, pero no dijo nada de su larguísimo pasado priista, y hoy pretende exhibirse casi como estadista, pero recurrió a la misma retórica tricolor de los setentas.

Tema aparte es el papel de los periodistas que fungieron como moderadores, porque si bien se entiende que los temas estaban acordados y debían sujetarse a ellos, más que preguntas directas, breves y concisas, hacían ponencias que tornó más lento el formato, y ojalá lo tomen como una crítica constructiva.

No hay necesidad de contextualizar tanto, dado que los comunicadores deben tener capacidad de síntesis.

Queda un debate más, pero con un formato tan acartonado, sin la debida difusión, y la necedad de llevarlo a cabo los domingos por la noche, lejos de ser un ejercicio que contribuya a fomentar un voto informado y razonado, terminará siendo un factor que alimente más al abstencionismo.

Prometer no cuesta

 En una gira por San Quintín el candidato a la reelección a la diputación federal por el Tercer Distrito Armando Reyes Ledezma se comprometió a “reactivar la economía de la región y recuperar el valor adquisitivo de los ingresos de las familias”.

El petista y abanderado de la Coalición Juntos Hacemos Historia que conforman MORENA-PT y Verde, aseguró que para cumplir con ese compromiso promoverá una iniciativa de reforma fiscal para la redistribución de los ingresos fiscales entre los tres niveles de gobierno, para que se dupliquen y cuadrupliquen, los montos asignados a los estados y municipios. Ajá, ¿y tu paleta…?

También dijo que gestionará la “descentralización total de los programas de combate a la pobreza y asistencia al campo, estableciendo criterios de manejo transparente de los recursos, para dejarlos en manos de instancias estatales y municipales con la participación de las organizaciones sociales”, lo que obviamente está fuera de su alcance, porque si algo no permitirá el presidente Andrés Manuel López Obrador, es dejar en manos de terceros la operación de sus programas.

Para creerle a Reyes Ledezma, primero tendría que cumplir con traer los recursos que se comprometió a gestionar para modernizar “el tramo de la muerte” que él ha anunciado en varias ocasiones que ya estaban por llegar. Pura demagogia, para decir lo menos.


 

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