BARÓMETRO POLÍTICO

La crisis del agua ya es latente

Por Susana Silva Gallardo*
martes, 4 de mayo de 2021 · 00:00

En los últimos años, con la relevancia que ha ganado el tema del cambio climático, se ha empezado a introducir en las agendas nacionales y en la internacional la discusión acerca de la disponibilidad de los recursos naturales a futuro.

Destaca de este debate el tema del agua, el vital líquido que, en esencia, permite la existencia de vida humana, natural y vegetal en el planeta. Con los efectos del cambio climático agravándose año con año, surge la preocupación entre y dentro de los países acerca de la disponibilidad hídrica, una inminente crisis a la que países como México se ven próximos a enfrentar.

Como se ha hecho notar en múltiples ocasiones por activistas y organizaciones no gubernamentales, la crisis del agua que México ya empieza a experimentar no solamente obedece a causas relacionadas con el cambio climático, sino que también es fruto del extractivismo impulsado en la mayoría de las ocasiones por el sector privado.

De acuerdo con cifras difundidas por el Consejo Consultivo del Agua, A.C., el volumen de agua renovable promedio en el país per cápita es de 4,028 metros cúbicos por habitante por año, lo que, a comparación de otros países, posiciona a México en una categoría de baja disponibilidad. En los próximos años, de seguir con los patrones actuales y sin nuevas propuestas para revertir la tendencia, la disponibilidad podría ser aún menor.

El Programa Nacional Hídrico 2020-2024 que ha sido publicado por el Diario Oficial de la Federación, revela que del agua que se consume en México, 61% del agua proviene de fuentes superficiales y el 39% restante es de fuentes subterráneas.

Respecto a esto, es bien sabido que entre las muchas capas de complejidad que tiene esta problemática, destaca el de la contaminación, sobretodo de ríos, lagos y arroyos. Esto puede verse agravado si continúa el impulso que el gobierno ha dado recientemente a la práctica del fracking para resolver otra crisis, la de la baja disponibilidad de gas natural.

Estas prácticas políticas ponen una gran presión en los recursos hídricos, que si de por sí ya son escasos, podrían terminar por volver inutilizables lo poco que queda. Activistas y asociaciones de la sociedad civil han denunciado por años esta problemática, y si bien desde el gobierno existen instituciones que se supone velan por estos temas en específico, los resultados muestran que las propuestas y la acción de estas ha sido insuficiente.

A esta preocupación se añade también el rol que tendrá la desigualdad sistémica. Nuevamente, el Programa Nacional Hídrico estima que solo el 58% de la población a nivel nacional tiene agua diariamente en su domicilio y cuenta con saneamiento básico mejorado.

Esta situación, como en muchas otras, revela patrones de desigualdad donde se priorizan las zonas urbanas, dejando a las “periferias” desprovistas del recurso. Esto agrava entonces la situación de vulneración de derechos humanos en México, pues no asegura que las personas puedan tener acceso a fuentes de agua limpia, asequible y adecuada para el saneamiento.

ELa cuestión del agua en México revela, pues, que su gestión debe hacerse considerando aspectos socioambientales lo antes posibles, pues ya estamos padeciendo todos sus efectos y, de continuar así, el panorama a futuro se ve sombrío para el país.

*Lic. en Relaciones Internacionales por el TEC de MTY campus Guadalajara

susanasilvag96@hotmail.com

 

Comentarios