DESDE EL VIGÍA

Nuevo embargo pesquero

Por Editorial El Vigía
martes, 4 de mayo de 2021 · 00:00

El bloqueo de Estados Unidos al camarón mexicano llega en un momento complicado para la industria pesquera nacional, no sólo por la cruzada de la pandemia, sino por la sequía presupuestal para el sector, y políticas federales plagadas de incertidumbres para el corto, mediano y largo plazos.

La Cámara Nacional de las Industrias Pesquera y Acuícola (CANAINPESCA), a través de su presidente en Baja California, Sergio Guevara Escamilla, y de su dirigente nacional, Humberto Becerra Batista, expusieron que se debe actuar con urgencia y sana coordinación para revertir este embargo, a cuatro meses de que inicie la temporada camaronera.

La Senadora por Baja California, Nancy Guadalupe Sánchez Arredondo, también había expresado que esta medida del vecino del norte hubiera podido evitarse, pero afirmó que los productores y las autoridades “se relajaron” al vigilar el uso de las artes de pesca para proteger a la tortuga marina.

Y es que las advertencias sobre un posible embargo fueron reiteradas, y eso debió haber sido suficiente para que se tomaran las medidas estrictas, dada la amarga experiencia del bloqueo al atún mexicano, que paró de golpe la industria en Ensenada, y la obligó a migrar a otros litorales.

La pesca artesanal del camarón, que se practica en el Mar de Cortés y que sostiene a una mayor cantidad de familias en noroeste mexicano, viene arrastrando severas medidas impuestas a las autoridades mexicanas, pasadas y presentes, forzadas por ambientalistas.

El fantasma de la “Vaquita Marina”, y el saqueo brutal de la totoaba, habían sido la palanca principal de las voces poderosas que, desde el extranjero, paralizaron la pesca formal de casi todas las especies.

Sin embargo, paradójicamente, como toda prohibición, la pesca ilegal se ha enseñoreado con el trasiego de buches de totoaba, una industria que hoy es una variante de crimen organizado.

En un pragmatismo servil, los gobiernos mexicanos han cedido a las demandas extranjeras, paralizando una cultura pesquera

transgeneracional
, pero no se han aplicado en la creación de artes de pesca amigables y eficientes, y tampoco de una eficiente política que ponga orden, vigile y respalde a los pescadores buenos.

Sergio Guevara puso el dedo en la llaga, al señalar que “los recortes presupuestales en el gobierno federal, han traído como consecuencia que en el ámbito pesquero se haya creado un vacío en la inspección y vigilancia”.

“Esto último –dijo también- es esencial en el caso no sólo de la pesca furtiva, sino también, para cumplir con los programas internacionales como los Dispositivos Excluidores de Tortugas (DET) en las redes camaroneras”.

La buena noticia es que, a diferencia del embargo atunero, el bloqueo al camarón podría revertirse pronto si se toman medidas inmediatas y asertivas, la mala es que por lo que se ha visto en la presente administración federal, y con los recientes cambios en la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca, se ve complicado que las autoridades mexicanas puedan reaccionar en tiempo y modo.
 

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