BAÚL DE MANÍAS

Usos y abusos del refranero mexicano (y ajúa)

Por Ma. Cristina Álvarez-Astorga
martes, 4 de mayo de 2021 · 00:00

“Cae más pronto un hablador que un cojo” era uno de los refranes favoritos de mi abue. Y ahora lo es de la abuelita en la que, evidentemente, me estoy transhformando. El caso es que yo, por no querer abonar a la anomia social de esta “pandemiosa temporada”, me había prometido a mí misma que mi Baúl de Manías sería un rincón casi libre de “campañitis”.

Ya estaba yo lista para platicarle a usted (simpático y perspicaz lector) de la vida, música y milagros de Felipe Bermejo, autor de la música del “Corrido de Chihuahua”, pero mi proyector de introyecciones me dijo “no lo haga, compa”… Léase “me ganó la víscera”.

Así que, en lugar de ensalzar aquí la obra de este chihuahuense inmortal, voy a proceder a la jocosa tarea de ponerle dedo al inefable “Güero” Lencho Córdova. ¡Lástima, Felipillooo!... Tendrás que esperar hasta después del 6 de junio.

Y ahora sí, “a lo que te truje, Chencha”: El pasado lunes 26 de abril de 2021, el INE - léase Excelentísimo Ministerio de la Buena Democracia Ohhh- (EMBUDO por sus siglas, jajaja) presentó, Via Zoom, el libelo (pasquín, folleto, sanbenito) “Yo, el pueblo”, de la eminente (es un decir) politóloga neoliberal italiana Nadia Urbinati.

No nos llamemos a engaño con este título tan mono, que como que quiere traernos reminiscencias steinbeckianas (¿recuerda usted el final de “Las viñas de la ira”?). Igual nos podría traer reminiscencias hitlerianas (¿recuerda usted “Mein Kampft”?).

Ojo. Spoiler alert, señor, señora, señorita: “Yo, el pueblo” es una especie de fábula (por decirlo con elegancia) que nos cuenta que “había una vez un populismo malo, malo, muy malo, muy malo, que quería darle “en la torre” a una democracia buena, buena, muy buena, muy buena”, casi tan buena como el niñito Jesús...

El título original del pasquín de marras es “Me, the people”, or “how populism transforms democracy”(Harvard University Press, 2019)... Pero el problema no es tanto que el librito sea un “lobito neoliberal con piel de ovejita democrática”. Nooooooo.

El problema es que el INE pagó la traducción (al español) del libro de Urbinati con recursos públicos y su presentación (y difusión) se quiere enmascarar como un inocente (y muy políticamente correcto) asunto de educación cívica (sí, cómo no, Güero Lencho. ¿Y tu nieve? ¿De limón?).

Tache, tache y recontratache, nené. Y perdón por el uso del vocativo, pero ya dije que “me ganó la víscera”. Ay Lencho, Lencho, Lencho. Güero Lencho (jijo de tu pin pon papas). Suerte (para mí) que el mismo lunes que tú presentaste el libraco ese, el pechocho de Carlos Ramírez escribió una columna muy linda, en la que me llevó de la manita para que yo entendiera la clase de porquería en la que se está convirtiendo el INE (Excelentísimo Ministerio de la Buena Democracia Oh (EMBUDO)…

“Yo, el pueblo” es un texto (político, ideológico y parcial) contra una forma de ejercicio político que (venturosamente) no ha sido proscrita hasta hoy, martes 4 de mayo de 2021. Una forma de ejercicio político que (otra vez, venturosamente) está avanzando en muchas partes del mundo (incluido el glorioso pueblecito del Sauzal, ajúa) y que, si usted me apura, podría ser llamada “populismo social”, por más que suene a paradoja. Mi compa Yuni Arámbula la llama más chévere. La llama “hermosa democracia participativa”.

Neta motoneta: parece que al inefable Güero Lencho le cuesta trabajo entender que la función del INE (alias EMBUDO) es mucho más humilde y sencillita: organizar las elecciones, depurar el padrón y vigilar que los votos se cuenten bien. One, two, three y párale de contar, apá. Y que se haga la voluntad de Dios… o de las arañas.

Ya me voy, ya me despido. Voy alegre y presurosa a checar un video de (nada más y nada menos) la hija de Felipe, Julieta Bermejo, cantando “Mía”, con letra de su apá (suyo de ella) y música de Manuel Esperón. Ahistá:

https://www.youtube.com/watch?v=2nwTnujbnD4 .


Buen provecho, compermiso, gracias.

bauldemanias@hotmail.com

 

Comentarios