MUJER Y PODER

Contrastes de Navidad

Por: Natalia Vidales de Bitterlin*
jueves, 4 de enero de 2024 · 00:00

Muchos mexicanos disfrutamos la Navidad y la llegada del Año Nuevo en compañía de nuestros seres queridos, entre abrazos y celebraciones por estar juntos, con vida y salud.
Muchos gozamos estos días en familia, pero…una vez más, hubo quienes no tuvieron la misma suerte.
Nuestros queridos paisanos que trabajan fuerte en el área de agricultura -sobre todo-, en el vecino país del norte, pasaron las de Caín para tratar de pasar estas fechas con sus familiares radicadas en diversas ciudades de la República, pero… no lo lograron.
Con boleto de avión -de la línea Volaris- se quedaron en el aeropuerto de Tijuana, porque como sucede cada diciembre, la aerolínea hizo de las suyas: sobrevendió boletos y dejó sin lugar a quienes desde meses atrás habían asegurado su pasaje. A ellos, a los más desprotegidos, porque son quienes no pueden defenderse, quienes no tienen oportunidad de hacerlo y quienes por lo mismo… se quedan callados.
En Tijuana, fuimos testigos del caos imperante en esta temporada y quienes laboran en el área de traslado (Uber, taxis, camiones) nos comentaron que desde mediados del mes se presentaron estos atropellos.
Decenas o tal vez miles de personas de apariencia humilde, familias enteras con niños, jóvenes y adultos mayores, se quedaron varados en la frontera sin poder llegar a sus casas para pasar la ansiada temporada navideña.
Ellos, los conductores, vieron la frustración de los migrantes y nos comentan que fueron frecuentes las lágrimas de impotencia y tristeza.
No hubo, al igual que otros años, a quien acudir para interponer su queja.
Tuvieron que hacer gastos extras y permanecer en hoteles por varios días -y horas en el aeropuerto- hasta que, pasada la Navidad, lograron el traslado.
No hubo ninguna autoridad que pusiera orden…como no lo ha habido en el pasado. Por ello, los abusos continúan y se dan no sólo en Tijuana, sino en todo el país.
Tan sencillo que sería tener un módulo de quejas -de la Secretaría de Turismo y/o de Profeco- en los aeropuertos para que de forma inmediata pusieran orden sobre todo para que nuestros paisanos -que tan duro trabajan y que tanto han padecido- llegaran a su destino, a disfrutar de las muy merecidas y esperadas vacaciones.
Sin duda, pese a tanto inconveniente y abuso, ellos seguirán viniendo a México y seguirán pagando a Volaris por sus boletos -porque no hay de otra-.
El deseo que abrazar a la familia es más grande que cualquier abuso al que puedan enfrentarse.
Pero las autoridades gubernamentales tienen una deuda con ellos y debemos resaltarla para parar esos atropellos y dar a los migrantes la certeza de que en su país hay orden y respeto, y que sus esfuerzos no serán en vano al venir a visitar a familiares y amigos la próxima Navidad.
No debe de permitirse que esta anómala y lacerante situación continúe porque los más afectados son estos trabajadores mexicanos, quienes -no por gusto- dejaron a sus familias para emplearse en el extranjero buscando un mejor futuro.
¿Tendrá que pasar un año más para que haya una efectiva solución a esta problemática? Si empiezan ahora mismo seguro podrán implementar una estrategia efectiva que logre el respeto para el usuario; eso, si logran empatía con los afectados. No es mucho pedir, sólo lo justo.

 

*Periodista con más de 40 años de ejercicio profesional. Fundadora y directora de la revista Mujer y Poder https://www.mujerypoder.com.mx 

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