DE NIÑOS Y OTROS ENREDOS

Padres presentes o ausentes

Por: Dr. Enrique Sicardi Aragón*
sábado, 8 de noviembre de 2025 · 01:19

Es triste ver un niño sentadito en la parte posterior del auto mientras su cuidador maneja absorto de la presencia del menor, entreteniéndose con la radio o usando su smartphone o en la calle y el menor sólo viendo pasar los vehículos mientras "su protector" hace lo antes referido, dejando pasar esos momentos de tan gran oportunidad para ambos.
Me preguntaba FELIPE, a quien la ley sólo le otorga 2 días a la semana para convivir con su único retoño ¿Qué puedo hacer para estimular positivamente a mi hija?
Hace tiempo, PACO me platicaba que tuvo que dar una clase conjunta con su hija al 4º año de primaria, ambos estudiaron el Sistema Digestivo. Durante la exposición, en la cual, dicho sea de paso, Gabi leyó más que su papá, ella le hace preguntas y le pide que les explique algunas cosas a sus compañeros. Posteriormente, Paco me platicaba cómo se había sentido nervioso y presionado a lo que le comenté: el alto rendimiento que ha mostrado tu hija, es gracias al buen estímulo que tú le has dado.
El cerebro en formación es una esponja que todo aspira, tiene una gran plasticidad, es capaz de absorber información, procesarla, integrarla y, dependiendo de la calidad de la misma, se verá el resultado.
Al recibir al niño de la escuela, hágale todas las preguntas posibles en relación a cómo le fue en la escuela, pregunte el nombre de sus compañeros; durante el trayecto hagan juegos mentales como buscar palabras con la letra "A", "B","C", etc., buscar objetos de tal color, leer espectaculares, contar en forma progresiva o regresiva, sumar de 2 en 2 o de 3 en 3, etc. Así el trayecto de regreso a casa se tornará corto y agradable: Felipe entendió que ésta es la mejor gimnasia cerebral y Paco, desde el maternal cuando llevaba o recogía a Gabi, ya tenía esta sana costumbre, ahora ella pone a estudiar a su papá.
En casa es muy conveniente sentarse a hacer la tarea junto con los niños. Una forma agradable de estimularlos es decirles: hace muchos años que yo fui a la escuela y ya se me olvidó, ¿me puedes enseñar lo que hoy viste?, el hacerlo, les reforzará lo visto y lo aprendido se introyectará más eficientemente.
El niño está ávido de aprender, de participar, colaborar. Debemos invitarles a hacerlo, no imponerles trabajo, al solicitarles su ayuda y hacerlos sentir útiles, mejoramos su autoestima y estimulamos su neurodesarrollo. Las cosas se dan, dependiendo de cómo se pidan. Cuando el niño haga un trabajo o un dibujo, en lugar de alabarlo, pregúntele por qué usó tal o cual color o instrumento, pídale que le explique la acción o el dibujo, eso será gratificante y usted conocerá más de la mecánica de pensamiento de su hijo y, al externarles el resultado del esfuerzo de su ayuda, esto les reforzará agradablemente el trabajo realizado y, muy seguramente, por sí mismo ofrecerá en otra ocasión su ayuda y de esa forma estamos creándole hábitos. Es mejor enseñar a alguien a pescar que regalarle un pescado para que sólo coma un día.
Evite hacer comparaciones, puede herir a su hijo o darle herramientas para que esté, hiera a otros.
Nunca hable mal de sus hijos con los profesores y compañeros, ellos lo etiquetarán y esa etiqueta social cuesta mucho trabajo y sufrimiento quitarla.
Los niños van al colegio para aprender a socializar, trabajar en equipo, para que los padres puedan trabajar, pero la verdadera educación BÁSICA, es la del hogar, la de los padres y la familia.
El mejor regalo para tu hijo, es tu tiempo.

*El autor es Médico Pediatra
sicardi53@gmail.com

 

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