DESDE EL VIGÍA

Perdemos todos

Por: El Vigía
viernes, 18 de julio de 2025 · 00:00

El gran perdedor de la “guerra del tomate” entre México y Estados Unidos será el consumidor estadounidense, inclusive si estos países llegan a un nuevo acuerdo para la exportación del tomate mexicano, concluye un análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).
Un nuevo acuerdo para la exportación de tomate mexicano al país vecino implicaría aumentar los precios de referencia a fin de evitar reclamos de comercio desleal por parte de los productores de Florida, impactando al bolsillo de los norteamericanos.
La rescisión del acuerdo, por otro lado, implica la imposición de cuotas compensatorias del 17.09%, las cuales, finalmente, también las paga el consumidor estadounidense.
Para que los precios del tomate se mantengan, según el observatorio, los exportadores mexicanos habrían de incumplir el nuevo acuerdo que se firme, vendiendo por debajo de los precios de referencia, situación que se registró durante los últimos 5 años.
El primer acuerdo, creado en 1996, se renovó en el 2002, 2008 y 2013, y terminó en mayo del 2019, fecha en la que se reanudó la investigación contra México por prácticas de comercio desleal con el tomate, pero no se impuso el gravamen hasta el pasado lunes porque en septiembre de ese mismo año entró en vigor un nuevo acuerdo.
“Aunque es difícil determinar quién sale beneficiado en estas negociaciones complicadas, es fácil identificar al perdedor: el consumidor estadounidense, que debe pagar precios más altos por los tomates”, apuntó el CSIS. 
“Los acuerdos de suspensión son, en esencia, acuerdos de fijación de precios en los que las partes acuerdan no vender sus productos por debajo de un precio establecido, el cual siempre es más alto que el precio de las importaciones”.
El observatorio consideró que México podría tomar represalias comerciales gravando el cerdo y el maíz estadounidense, escenario en el que, al final de cuentas, ambas naciones optarían por negociar un nuevo acuerdo.
Con base en el análisis, el Departamento de Comercio de Estados Unidos documentó una centena de casos en que exportadores mexicanos incumplieron el Acuerdo del 2019, que venció el lunes pasado.
“El precio promedio de los tomates aumentó directamente después de la firma del acuerdo del 2019, debido a ajustes iniciales de los exportadores mexicanos, sólo para disminuir de forma constante más adelante cuando algunos exportadores reanudaron la venta de tomates al por mayor bajo el precio de referencia”, agregó el CSIS.
Sin embargo, los aranceles del 30% que Estados Unidos anunció para todos los productos mexicanos a partir del 1 de agosto provocarían una pérdida inmediata de competitividad en el sector agroalimentario, cuyas exportaciones totales alcanzaron 49 mil 368 millones de dólares en el 2024.
Al respecto, el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), advirtió que los gravámenes también representan un riesgo de cancelación de contratos entre empresas de ambas naciones y desvío de compras hacia otros orígenes.
Y en caso de que México decidiera tomar represalias comerciales, Juan Carlos Anaya, director general de GCMA, consideró que se podría gravar el maíz amarillo estadounidense, soya, pasta de soya, trigo, canola, carne de cerdo y el pollo.
Las importaciones de esos productos ascendieron a 30 mil 100 millones de dólares en el 2024.
“Esta decisión reactiva un escenario de confrontación comercial con serias repercusiones para el sector agroalimentario y pone en duda el cumplimiento de las disposiciones del T-MEC”, alertó Anaya.
 

...