DESDE CHAPULTEPEC
Del comercio ambulante
Por: Joatam de Basabe*Esta semana se reavivó un tema que desde hace muchos años ha sido motivo de controversia en Ensenada: el comercio ambulante. La marcha que se llevó a cabo este martes, convocada por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) encarnó una protesta que se arrastra desde hace varias administraciones municipales.
El comercio formal de la zona turística de Ensenada cuenta con locales cuya renta se paga en dólares (o en pesos, pero a precios altos), deben pagar nómina, seguridad social, Infonavit, permisos municipales, protección civil, bomberos, predial, estacionamiento exclusivo, servicios como agua, luz e internet, entre otras cosas, es por ello que su gasto operativo anual es muy elevado.
En contraparte, el comercio informal paga un sólo permiso al Gobierno Municipal, cuyo costo es mínimo comparado al comercio formal, o simplemente le pagan a un promotor por la renta de una carpa, mientras que ese promotor paga un sólo permiso al Ayuntamiento y se embolsa el dinero de decenas de comerciantes que le pagaron por subarrendar un espacio en la vía pública.
Por lo anteriormente expuesto, las y los comerciantes formales, aseguran que el comercio informal representa una competencia desleal, ya que visto así están en franca desventaja para poder igualar los precios y tener el mismo margen de ganancia que los ambulantes, de tal suerte que en la manifestación de esta semana una de las peticiones fue que se les condone a los locatarios de la zona turística algunos de los impuestos municipales, para que haya “piso parejo”, o se elimine el ambulantaje en dicha área de la ciudad.
Los reglamentos municipales son claros y en ese sentido, los permisos de comercio ambulante se deben otorgan sólo de manera temporal a personas que están en situación vulnerable, sin embargo, hay quienes están haciendo “su agosto” con este tipo de comercio y esos son los mentados “promotores”.
En el caso puntual de los comerciantes de las carpas que se instalan sobre la calle Alvarado, junto a la Plaza Cívica, ya la propia Sindicatura Municipal dijo mediante un comunicado que existen indicios de ilegalidad y corrupción, sin embargo, la pregunta es, ¿por qué siguen ahí después de dos años? ¿Qué funcionario o exfuncionario está detrás de todo esto? ¿Cuánto dinero se está llevando el promotor y cuánto está pagando el Ayuntamiento?
El lunes me di una vuelta por la zona, para escuchar a las personas que ahí trabajan ofreciendo sus mercancías, y me di cuenta de que en su mayoría son artesanas y artesanos que ofrecen sus propios productos, elaborados por ellos mismos o sus familiares, de modo que cada una de esas carpas es el sustento de una o más familias.
No pretendo con esto justificar lo irregular, sino que me doy cuenta de que hay una problemática social de fondo, y es que esas familias necesitan un espacio dónde trabajar y valdría la pena preguntarse, ¿por qué no trabajan en la formalidad? Quizás sí son demasiadas trabas, impuestos y desventajas a las que se enfrentan para trabajar en regla. Tal vez tiene razón la Canaco en pedir que se brinden incentivos fiscales por parte del Ayuntamiento para el comercio formal.
Haciendo una comparación, es similar al fenómeno de los autos chocolate, hay mucha gente que prefiere andar irregular porque pagar placas es carísimo, incluyendo que se debe hacer un pago de alrededor de mil pesos al Ayuntamiento, divididos en dos conceptos: la constancia de no adeudo municipal y otro pago que en el recibo aparece como “contribuciones municipales”. Además de la obligatoriedad del seguro anual del vehículo.
Si el cobro fuera menos abusivo, en ambos casos, más personas optarían por la regularidad, y quizás hasta más recaudación habría, pero actualmente las personas regulares cargan el peso de las irregulares, o como se dice coloquialmente “pagan justos por pecadores”.
En conclusión, cerrarse sólo a la idea de que todas y todos deben cumplir con las reglas a rajatabla, nos deja sin la oportunidad de reflexionar si los cobros que hace el gobierno son realmente justos y justificados o sólo son legales.
*Periodista y catedrático
...
