MUJER Y PODER
Ataques y ofensas de la presidenta
Por: Natalia Vidales de Bitterlin*Nos duele, en verdad nos duele que la actitud beligerante de la presidenta Claudia Sheinbaum no haya cambiado a través del tiempo; y que, por el contrario, el tono de agresividad tanto de ella como de los militantes de Morena haya ido subiendo de tono.
En las últimas semanas, la presidenta no sólo ha agarrado pleito frontal con la Senadora sonorense Lilly Téllez, sino con todos los mexicanos que criticamos, señalamos o proponemos algo en contra de lo que la presidenta dispone. Ha llegado al extremo Claudia Sheinbaum de llamar "antipatriotas e hipócritas" no sólo a la Senadora, sino a quienes aceptamos el apoyo ofrecido por el gobierno estadounidense para acabar con la violencia, el narco y los narcopolíticos. "Ellos -o sea, nosotros- lo que quieren es que le vaya mal al gobierno", ha asegurado por increíble y absurdo que parezca.
Desde Palacio Nacional, ha acentuado sus ataques -a quienes considera sus enemigos-, y el pleito con la Senadora ha escalado exponencialmente, quien si bien no se ha caracterizado por una actitud pasiva ante los yerros de presidencia, en su participación ante las cámaras estadounidenses -que ha propiciado el exabrupto de la presidenta y de los morenistas-, fue más que prudente, señalando lo que ya todos sabemos: que el gobierno de México no atiende -porque no puede o no quiere- ese problema tan grave y que la ayuda que puedan brindarnos es más que bienvenida.
Los mexicanos -cansados ya de tanto pleito- debemos rechazar que desde la presidencia salgan acusaciones, denostaciones, ofensas para quien se atreve a decir las verdades o sus verdades, como sea, y cuya libertad de expresión todavía protege la Constitución. Porque Lilly no es la única que ha sido atacada y objeto de burlas de parte de Sheinbaum, sino que esto se está convirtiendo ya en una vergonzosa constante para las voces opositoras.
Estamos hartos los ciudadanos -esos que votaron y los que no votaron por ella- de que el valioso tiempo -esfuerzo y dinero- se pierda en pleitos y dimes y diretes en tribuna, y que bajan el nivel de respeto que debería prevalecer, sobre todo de parte de quien ostenta un cargo tan importante, como lo es la Presidencia de la República.
El colmo de las amenazas. tanto de la presidenta como de la dirigente de su partido, Morena, fue el imputarle a la Senadora el delito de "traidora a la patria", sólo por el hecho de opinar en la televisora Fox& Friends de la necesidad imperiosa de apoyo para acabar con el narcogobierno, el cual afecta a ambos países.
Paradójicamente, la propia presidenta habla de colaboración mutua contra los cárteles, pero, como si tuviera el monopolio de las opiniones, enfurece cuando alguien más toca el tema, agregando que encumbrados políticos de Morena están coludidos con el "narco" lo que igualmente tendría que combatirse.
Debemos decirle a la presidenta que sus ataques en contra de periodistas y Lilly Téllez -y tantos otros que de forma constante cita-, son ofensas para todos los mexicanos: para quienes votaron por ella en las urnas y para quienes no lo hicimos. Porque todos, todos somos parte de este gran país que es México. Y todos, todos, estamos urgidos de que se combata al narco y a los políticos corruptos y señalados como involucrados. Y si para eso nos ayudan los "gringos" con mayores capacidades y recursos… bienvenidos.
Por ello, apoyamos declaraciones como las realizadas por la senadora. Y rechazamos las acusaciones de la dirigente de Morena, quien se fue de paso al asegurar que se trata de la persona que más odia a México. ¿Cómo ven? A ese grado de estulticia política se ha llegado.
Esperemos que luego del primer informe de la presidenta el primero de septiembre, cambie su estrategia de comunicación y de política de censura y de persecución, asumiéndose como mandataria de todos los ciudadanos, no sólo de su cartel político.
*Periodista sonorense con más de 30 años de experiencia y directora de la revista Mujer y Poder
Cel. 6621 441440
www.mujerypoder.com.mx
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