LA VERDAD SEA DICHA
En el Poder Judicial, un cambio torpe
Por: Guillermo Hurtado AviñaDigo que es un cambio torpe, porque no me atrevo a decir que es un cambio pen… bueno, pensándolo mejor, que así quede.
Como ha quedado dicho en otras ocasiones, López Obrador tiene como ídolo a Don Benito Juárez, a tal grado que aspira a ser y hacer cosas importantes para México, sin que desgraciadamente para él lo haya logrado.
Fue puntada de él destruir al Poder Judicial, mediante una elección de sus componentes, para lo cual se llevó a cabo una farsa tan grande, que difícilmente alguien podrá presumirla, mediante la cual resultó que la presidencia de ese Poder, dejó de estar en manos de una persona muy, pero muy capaz, sumamente preparada, para quedar en manos de alguien muy, pero muy impreparado para ocupar ese importantísimo cargo.
Veamos porque se dice lo que se dice:
DATOS ACADÉMICOS
La doctora en derecho NORMA LUCÍA PIÑA HERNÁNDEZ, ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación hasta el 31 de agosto de ese año, obtuvo su título de Licenciada en Derecho, en la UNAM, en donde estudió de 1974 a 1984, fecha a partir de la cual realizó los estudios de los cuales mencionaré solamente algunos, porque el espacio no me permite mencionarlos todos.
Especialidad en Derecho Constitucional y Administrativo en la División de Estudios de Postgrado de la UNAM. 1985–1986.
Master en Argumentación Jurídica por la Universidad de Alicante España. 2011-2012.
EXPERIENCIA LABORAL
Técnica Académica en el Instituto de Investigaciones Jurídicas, de la UNAM.
Secretaria Proyectista En el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa.
Secretaria de Estudio y Cuenta en la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia.
Juez por oposición en el Juzgado Tercero de Distrito en el Estado de Morelos.
Juez Quinto de Distrito en Materia Administrativa n el Distrito Federal.
Magistrada de Circuito en el Décimo Cuarto Tribunal Colegiado Tribunal Colegiado en Materia Administrativa.
Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Lic. HUGO AGUILAR ORTIZ, ministro electo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
DATOS ACADÉMICOS
Lic. En Derecho por la facultad de Derecho y ciencias sociales de la Universidad Autónoma "Benito Juárez de Oaxaca".
Cuenta con una maestría en Derecho Constitucional por la facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad autónoma "Benito Juárez de Oaxaca".
EXPERIENCIA LABORAL
Asesor del Instituto Estatal Electoral y de participación ciudadana.
Consultor de la Oficina en México de Alto Comisiona de las Naciones Unidas para los derechos humanos.
Asesor de 6 controversias constitucionales interpuestas para buscar la invalidez de la Ley de Radio y Televisión, con el tema del reconocimiento del sistema electoral en municipios indígenas.
Participante en la 51 sesión de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y protección de las minorías en Ginebra Suiza.
ADIASAM, (Academia de Derechos Indios de la Asamblea Mixe). Participante y promotor de los Foros sobre realidad Indígena, campesina y negra de Oaxaca.
PERFIL
Después de una década como activista, ha tenido puestos gubernamentales relacionados con la defensa de pueblos indígenas.
Estudio una maestría de derecho constitucional, de la cual aún está pendiente su titulación.
En 1996, cuando tenía 23 años, participó en el cuerpo asesor del EZLN.
Ha ocupado diversos cargos en el gobierno. En 2011 fue nombrado subsecretario de derechos indígenas.
Ingresó al gobierno federal en 2018 durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, y desde entonces se desempeña como coordinador general de derechos indígenas.
Es evidente que no ha sido litigante, ni ha ocupado ningún cargo dentro del Poder Judicial, lo que significa que no tiene ningún merecimiento para ser ministro de la Corte, y menos su presidente.
Bueno, corrijo, tiene el mejor merecimiento para ese cargo: Es indígena, paisano de Benito Juárez, y lo más importante, tiene la bendición de López Obrador, y con eso no es necesario ni siquiera haber terminado la secundaria.
¡HUGO AGUILAR ES MAS POLÍTICO QUE JURISTA!
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