COYUNTURA

La inmobiliaria del poder y el poder capturado

Por: Eloísa Talavera Hernández*
martes, 7 de abril de 2026 · 00:00

Miren, estos personajes que hoy nos gobiernan se llenan la boca pregonando la mentada “Austeridad Republicana”. Nos lo recetan como decálogo, como si fuera religión, desde la oficina de la presidenta Sheinbaum hasta la dirigencia nacional de Morena. Pero, ¡vaya farsantes! Uno pensaría que ya no pueden ser más mentirosos, pero esta gente parece no conocer los límites de la deshonestidad. El ejemplo de Baja California es, otra vez, de antología. Aquí la decadencia gubernamental ya no tiene pudor. Lo que acaba de pasar con el director de la CESPM, Armando Carrazco, resume el cochinero sin tapujos. Aparecieron narcomantas señalándolo por “pedir favores” al crimen y no cumplirle “compromisos”, le quemaron un vehículo tipo food truck afuera de la dependencia y le dejaron varios mensajes criminales frente a una institución de seguridad. No son hechos aislados, es la confirmación de que el poder estatal está coptado por fuerzas criminales que les dictan la agenda. Pero lo más grave no es sólo que los amenacen, que ya es bastante. Lo verdaderamente escandaloso es lo que la amenaza saca a la luz. Mientras usted batalla con los tandeos o con la falta de servicios, el titular de la paraestatal responsable del agua aparece ligado a una propiedad de más de un millón de dólares en La Jolla, California. ¿Cómo le hacen? Es una huella patrimonial que vive en una realidad completamente ajena a la de los ciudadanos que pagan los platos rotos. Y la cosa no para ahí. Ya no nos preguntamos si es un mal gobierno, la pregunta es si el Estado está capturado por criminales. Tenemos narcomantas contra directores del agua, mansiones en California difíciles de explicar y aquella casa en San Diego vinculada a la gobernadora Marina del Pilar, que la defensa oficial le achaca a un personaje llamado Fernando Salgado, señalado por agencias gringas como presunto operador de lavado. Parece que para nuestros funcionarios, la frontera no es una línea de control, sino una bóveda personal. Cuando una autoridad enfrenta estos señalamientos, el problema deja de ser privado y se vuelve una prueba de fuego para la credibilidad de las instituciones. Y aquí en Baja California, esa credibilidad está por los suelos. Pero espérense, que aquí es donde la cosa se pone verdaderamente color de hormiga. Si pensaban que lo de las casas en California era el límite, agárrense, porque el siguiente escalón de esta degradación nos lleva directo al tema de las drogas. Y es que lo del exdirector del ISSSTECALI detenido al intentar cruzar 70 kilogramos de metanfetamina hacia Estados Unidos ya no deja margen para las dudas. Aquí no hay palabras bonitas ni “lenguaje administrativo” que valga. Estamos hablando de un funcionario del sector salud, detenido por narcotráfico en plena frontera. Y, por si fuera poco, este “quemón” internacional, recuerde a la diputada Alejandra Ang. Quien fue “sorprendida” intentando cruzar casi 800 mil pesos en efectivo al otro lado. En cualquier lugar del mundo esto un escándalo, pero aquí en Baja California ya es un patrón de conducta. Para cerrar con broche de oro este desfile de cinismo, tenemos al exgobernador Jaime Bonilla acusando a la gobernadora de encabezar, ni más ni menos, que un cártel. Nos puede gustar o no la crudeza de esa pedrada, pero seamos honestos, cuando un exmandatario suelta una acusación de ese tamaño y, al mismo tiempo, brotan mansiones en California, visas canceladas, narcomantas, funcionarios con la cajuela llena de droga y políticos bajo la lupa, el cuento de que “todo va de maravilla” se cae a pedazos. Al final, lo que queda claro es que ese famoso “segundo piso” de la transformación sí se está construyendo, con acabados de lujo en San Diego. Mientras ellos se sirven con la cuchara grande y se cuidan las espaldas, a usted le dejan las deudas, el miedo y las calles destrozadas. ¡Vaya forma de gobernarnos!

*Ex diputada federal

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