IMPULSO INNOVADOR
Jordi Muñoz: talento ensenadense con alcance global
Por: Héctor Uraga Peralta*Innovar ya no es un lujo; es una necesidad humana inmediata con menos recursos, el mercado cambia para siempre. La verdadera innovación disruptiva abre nuevos segmentos, desplaza a los líderes tradicionales y hace que lo complejo sea accesible para todos. En Baja California, este fenómeno avanza de forma acelerada. El ecosistema local se transforma al fusionar su fuerte base en manufactura con tecnología digital avanzada, inteligencia artificial, semiconductores, energías renovables, así como nano y biotecnología. A nivel global, ejemplos como Tesla, que obligó a normalizar los vehículos eléctricos, o Airbnb, que redefinió el concepto de alojamiento, demuestran que las reglas del juego se están reescribiendo en tiempo real.
En Mexicali, Ensenada y Tijuana existe una de las mayores concentraciones de talento científico y tecnológico de México, sin sumar a los que viven en el sur de California. Además, se encuentran más de 100 instituciones de educación superior en Baja California; solo en Ensenada se concentra alrededor de 15 centros y laboratorios de investigación a nivel nacional e internacional. Esto representa que en el estado hay miles de investigadores, profesores y estudiantes de posgrado con capacidades en IA, semiconductores, nano, biotecnología, ciencias del mar y tierra, energías renovables, aeroespacial, ciencias de datos, agricultura de precisión e ingenierías en mecánica, robótica y electrónica, por mencionar algunas de las más importantes.
Voy a comentar el caso de Jordi Muñoz. Es posiblemente el ensenadense más reconocido a nivel internacional en la industria de drones y uno de los emprendedores tecnológicos mexicanos más exitosos de las últimas décadas. Él, en 2007, comenzó a experimentar con un helicóptero de radiocontrol y utilizó sensores de un control de Nintendo Wii y plataformas de hardware abierto para desarrollar uno de los primeros sistemas de piloto automático de bajo costo para drones. Su trabajo llamó la atención de Chris Anderson, que en ese momento dirigía la comunidad DIY Drones. Ambos fundaron en 2009 la empresa 3D Robotics, que llegó a convertirse en uno de los fabricantes de drones civiles más importantes del mundo. Durante varios años, esta empresa fue pionera en ayudar a transformar los drones de una tecnología especializada a una herramienta accesible para consumidores, empresas y gobiernos.
Jordi representa exactamente el tipo de joven innovador y emprendedor que, como comunidad del conocimiento en Ensenada, buscamos impulsar, ya que es un ejemplo de que, mediante la innovación basada en el conocimiento, sí se puede generar tecnología de impacto. Fue un emprendimiento de alcance global, desarrolló hardware avanzado y logró una integración de software, electrónica, robótica e inteligencia artificial, aprovechando el ecosistema binacional que ofrece nuestra ubicación geográfica.
La historia de Jordi tiene un valor similar al que tuvieron en su momento Steve Jobs o Guillermo González Camarena, inventor mexicano de la televisión a color, en sus respectivos ecosistemas. Demuestra que el talento local puede crear industrias completas cuando encuentra el entorno adecuado.
*Presidente del Consejo de Desarrollo Económico de Ensenada
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